lean76
Forer@ Senior
Contribuidor de RE
Verificad@ con 2FA
Una de las cosas que más me gustan de Geneva Watch Days es que las citas están repartidas por toda la ciudad. Esto te permite conocer y caminar Ginebra pero también, las marcas que no exponen en la feria igualmente abren y te reciben con la misma dinámica.
Schwarz Etienne no estaba en el pabellón, así que fui a verlos a Watchmakers United, una tienda en el centro de Ginebra dedicada por completo a la relojería independiente. Me atendió Marc Waelti, que lleva las ventas internacionales de la marca después de muchos años en TAG Heuer y de dirigir producto y marketing en Corum. Fue muy atento y me lo explicó todo con calma. La marca la fundaron en 1902 en La Chaux de Fonds Paul Arthur Schwarz y su mujer, Olga Etienne, y durante décadas hicieron movimientos para relojes que llevaban otros nombres, Chanel o Dunhill entre ellos. En los sesenta tenían clientes como el Vaticano o Leonid Brézhnev. Tras la crisis del cuarzo volvieron a lo suyo y empezaron a sacar relojes con su propio nombre. Hoy trabajan desde Villa Sonnenheim, la casa de la foto, y entre la manufactura y las empresas del grupo fabrican casi todas las piezas de sus calibres, espirales incluidas. No es nada habitual encontrar ese nivel de fabricación propia en una marca de este tamaño.
Fuente: web de Schwarz Etienne
El reloj que me enseñó fue el 1902 Synergy by Peter Speake. Synergy es la línea en la que la marca invita a un relojero independiente a firmar un reloj con ellos. Antes pasó Kari Voutilainen con el Roma, y esta vez le ha tocado a Peter Speake. Es inglés, se formó en Londres y pasó varios años montando y llevando el taller de restauración de relojes antiguos de Somlo, en Piccadilly. En 1996 se fue a Suiza a trabajar en complicaciones en Renaud & Papi, y en 2002 lanzó su propia marca, Speake-Marin, de la que salió en 2017. La caja es de titanio grado 5, de 39 mm por 10,90, pero lo que me atrapó fue la esfera. Es blanca y está construida en varios niveles con piezas de zafiro, así que los números parecen flotar por encima del fondo. El nombre de la marca va sobre otro disco de zafiro transparente, en letras azules en relieve, y desde según qué ángulo da la sensación de estar suspendido en el aire. Las agujas son azul de Prusia, y el rail lleva cuatro toques en naranja a las 12, 3, 6 y 9. A las 2 está la reserva de marcha, con una aguja serpentina, y a las 6 el segundero pequeño. Para mí es de las esferas más bonitas que vi en esos dos días en Ginebra. Hacen 88 piezas, bastante por encima de los 20.000 euros.
Por detrás, el reloj también está muy bien. El calibre es de cuerda manual y de la casa, con seis puentes cuya disposición remite a los relojes de bolsillo de antes. Llevan Côtes de Genève rectas en diagonal, a 45°, los biseles están pulidos a mano y la platina tiene un acabado granallado y rodiado. Hasta los tornillos de los barriletes van en azul de Prusia, a juego con las agujas. Lo que más llama la atención son las dos ruedas grandes de arriba, con "Unique edition of 88 pieces" y "Synergy by Peter Speake". Primero graban las letras, después las rellenan a mano con laca azul y al final las meten al horno, que es lo que fija el color para que no pierda intensidad con los años. Son las ruedas de trinquete, y debajo de cada una hay un barrilete, el tambor donde va enrollado el muelle que guarda la cuerda. Con dos tambores en lugar de uno, el reloj llega a las 120 horas: le das cuerda el lunes por la mañana y te aguanta hasta el sábado. En mano se siente muy, muy sólido.
Me fui con muy buena impresión de Schwarz Etienne. No era una marca que tenía demasiado presente cuando pienso en relojería independiente, pero después de esta visita creo que merece bastante más atención. Me sorprendió hasta qué punto fabrican sus propios movimientos y me gustó mucho lo que ha hecho Peter Speake con el 1902, sobre todo la esfera, que es lo que más me llamó la atención. En este post de 2025, https://relojes-especiales.com/threads/schwarz-etienne-1902.590331/, leí que antiguamente era una marca más del montón y que hacía modelos inspirados en terceros. Yo no la conocía de antes, pero lo que están haciendo estos últimos años me parece un muy buen trabajo.
Schwarz Etienne no estaba en el pabellón, así que fui a verlos a Watchmakers United, una tienda en el centro de Ginebra dedicada por completo a la relojería independiente. Me atendió Marc Waelti, que lleva las ventas internacionales de la marca después de muchos años en TAG Heuer y de dirigir producto y marketing en Corum. Fue muy atento y me lo explicó todo con calma. La marca la fundaron en 1902 en La Chaux de Fonds Paul Arthur Schwarz y su mujer, Olga Etienne, y durante décadas hicieron movimientos para relojes que llevaban otros nombres, Chanel o Dunhill entre ellos. En los sesenta tenían clientes como el Vaticano o Leonid Brézhnev. Tras la crisis del cuarzo volvieron a lo suyo y empezaron a sacar relojes con su propio nombre. Hoy trabajan desde Villa Sonnenheim, la casa de la foto, y entre la manufactura y las empresas del grupo fabrican casi todas las piezas de sus calibres, espirales incluidas. No es nada habitual encontrar ese nivel de fabricación propia en una marca de este tamaño.
Fuente: web de Schwarz Etienne
El reloj que me enseñó fue el 1902 Synergy by Peter Speake. Synergy es la línea en la que la marca invita a un relojero independiente a firmar un reloj con ellos. Antes pasó Kari Voutilainen con el Roma, y esta vez le ha tocado a Peter Speake. Es inglés, se formó en Londres y pasó varios años montando y llevando el taller de restauración de relojes antiguos de Somlo, en Piccadilly. En 1996 se fue a Suiza a trabajar en complicaciones en Renaud & Papi, y en 2002 lanzó su propia marca, Speake-Marin, de la que salió en 2017. La caja es de titanio grado 5, de 39 mm por 10,90, pero lo que me atrapó fue la esfera. Es blanca y está construida en varios niveles con piezas de zafiro, así que los números parecen flotar por encima del fondo. El nombre de la marca va sobre otro disco de zafiro transparente, en letras azules en relieve, y desde según qué ángulo da la sensación de estar suspendido en el aire. Las agujas son azul de Prusia, y el rail lleva cuatro toques en naranja a las 12, 3, 6 y 9. A las 2 está la reserva de marcha, con una aguja serpentina, y a las 6 el segundero pequeño. Para mí es de las esferas más bonitas que vi en esos dos días en Ginebra. Hacen 88 piezas, bastante por encima de los 20.000 euros.
Por detrás, el reloj también está muy bien. El calibre es de cuerda manual y de la casa, con seis puentes cuya disposición remite a los relojes de bolsillo de antes. Llevan Côtes de Genève rectas en diagonal, a 45°, los biseles están pulidos a mano y la platina tiene un acabado granallado y rodiado. Hasta los tornillos de los barriletes van en azul de Prusia, a juego con las agujas. Lo que más llama la atención son las dos ruedas grandes de arriba, con "Unique edition of 88 pieces" y "Synergy by Peter Speake". Primero graban las letras, después las rellenan a mano con laca azul y al final las meten al horno, que es lo que fija el color para que no pierda intensidad con los años. Son las ruedas de trinquete, y debajo de cada una hay un barrilete, el tambor donde va enrollado el muelle que guarda la cuerda. Con dos tambores en lugar de uno, el reloj llega a las 120 horas: le das cuerda el lunes por la mañana y te aguanta hasta el sábado. En mano se siente muy, muy sólido.
Me fui con muy buena impresión de Schwarz Etienne. No era una marca que tenía demasiado presente cuando pienso en relojería independiente, pero después de esta visita creo que merece bastante más atención. Me sorprendió hasta qué punto fabrican sus propios movimientos y me gustó mucho lo que ha hecho Peter Speake con el 1902, sobre todo la esfera, que es lo que más me llamó la atención. En este post de 2025, https://relojes-especiales.com/threads/schwarz-etienne-1902.590331/, leí que antiguamente era una marca más del montón y que hacía modelos inspirados en terceros. Yo no la conocía de antes, pero lo que están haciendo estos últimos años me parece un muy buen trabajo.
Última edición: