1- No. Ya que existe una norma que define cuales son los requisitos para marcar un reloj como Swiss Made. Te podrá gustar o no, pero existe. Y si un reloj cumple con esa norma puede ser marcado como Swiss Made.
2- Las normas están publicadas. Lo que seria bueno es que te tomases el tiempo de buscarlas y leerlas antes de enfrentar a quien si se las ha leído y las respeta.
Y ya de paso, lo que muestra el OP so sé que es, pero de lo que estoy seguro es que no lo ha fabricado Seiko, y si en el dial pone Seiko...
¿Enfrentar?, ¿a quien estoy enfrentando?. Me parece que opinar libremente y desde el respeto nunca puede ser ofensivo entre personas racionales.
Y las normas son las del foro, vale, vale, con las que sí estoy de acuerdo de lo contrario no permanecería en él ya que nadie me ha llamado ni me obliga a permanecer.
Veo que el compañero Doménico sí se dio cuenta que pensaba que eran otras normas. Muchas gracias por la aclaración.
He visto que la definición generalizada de lo que es un mod es:
personalizar un reloj, especialmente un Seiko, modificando sus componentes originales para crear una pieza única que refleje el estilo y las preferencias del usuario, a menudo utilizando
piezas de terceros o de diferentes modelos. Este proceso implica reemplazar partes como la esfera, las manecillas, el bisel o la correa, y es una forma de expresar individualidad y creatividad en la comunidad de entusiastas de los relojes.
Si se utilizan piezas de terceros, ¿sigue siendo un Seiko o no?.
En cuanto a la norma de Swiss Made, esto es lo que opina una prestigiosa web de la industria relojera:
La polémica del 60% para obtener la acreditación Swiss Made
El principal motivo de
disputa entre la industria y la entidad responsable de la marca es el porcentaje de piezas fabricadas fuera de Suiza.
Para el usuario, en realidad es indiferente el número de piezas que se puedan fabricar en China, Estados Unidos o en cualquier otro país, sin embargo, los artesanos suizos defienden que todas las piezas deben ser ensambladas, sino también fabricadas en Suiza.
Otro de los mayores problemas es
determinar el porcentaje exacto, algo que es prácticamente imposible, ya que se calcula en función del valor de mercado del reloj y el coste de las piezas.
Tanto para expertos como para artesanos, el hecho de que hasta el 40% de las piezas puedan ser fabricadas en otros países hacen que muchas personas muy influyentes en la industria se hayan posicionado en contra, sin embargo, para la mayoría de las grandes casas relojeras este requisito es justo, ya que pueden fabricar muchas piezas por un precio menor, disminuyendo así el coste final de sus relojes.
Ni ellos son capaces de ponerse de acuerdo, porque como siempre, quien hizo la ley hizo la trampa