miguelmolina
Forer@ Senior
Sin verificar
Después de muchos años en esto, de haber pasado por todo tipo de relojes, desde gamas medias muy conocidas hasta piezas más “serias”, me apetecía compartir una pequeña colección que, curiosamente, me vuelve a ilusionar como al principio: mis Helm.
En concreto, estos tres:
Helm Vanuatu Steel
Helm Komodo esfera blanca
Helm Togiak Expedition
No es una colección grande, pero sí muy coherente, y sobre todo muy disfrutona.
Lo que me atrae de Helm no es solo el reloj en sí, sino todo lo que lo rodea:
la forma de conseguirlos (listas, esperas, paciencia),
la escasez real (no marketing),
y, sobre todo, lo muchísimo que ofrecen por lo que cuestan.
Son relojes que, cuando los tienes en la mano, te hacen pensar:
“esto, a este precio, no tiene ningún sentido… en el buen sentido”.
Sensaciones rápidas de cada uno.
-Vanuatu acero
Un diver contundente, muy herramienta. Se nota sólido, serio, sin florituras. De esos que parecen hechos para durar años sin quejarse.
Komodo esfera blanca
Probablemente el más especial del trío. Es verdad que es un reloj “alto” y con presencia, pero también tiene una personalidad brutal. La esfera blanca le da un aire diferente, muy legible, muy técnico. Cuanto más lo miras, más te entra.
- Togiak Expedition.
Aquí Helm se sale un poco del diver puro y hace algo distinto. Estética explorador, instrumental, con ese aire de reloj de expedición que no pretende ser bonito, sino útil. Y lo consigue.
Conclusión
No son relojes “de escaparate”, ni buscan reconocimiento de marca.
Son relojes para aficionados, pensados con lógica, sobredimensionados en especificaciones y hechos con una honestidad que hoy cuesta encontrar.
Después de tantos años coleccionando, tener algo que me vuelva a generar ilusión ya dice mucho.
Y estos Helm lo han conseguido.
Gracias por leer, y encantado de comentar impresiones con otros propietarios o curiosos de la marca.
En concreto, estos tres:
Helm Vanuatu Steel
Helm Komodo esfera blanca
Helm Togiak Expedition
No es una colección grande, pero sí muy coherente, y sobre todo muy disfrutona.
Lo que me atrae de Helm no es solo el reloj en sí, sino todo lo que lo rodea:
la forma de conseguirlos (listas, esperas, paciencia),
la escasez real (no marketing),
y, sobre todo, lo muchísimo que ofrecen por lo que cuestan.
Son relojes que, cuando los tienes en la mano, te hacen pensar:
“esto, a este precio, no tiene ningún sentido… en el buen sentido”.
Sensaciones rápidas de cada uno.
-Vanuatu acero
Un diver contundente, muy herramienta. Se nota sólido, serio, sin florituras. De esos que parecen hechos para durar años sin quejarse.
Komodo esfera blanca
Probablemente el más especial del trío. Es verdad que es un reloj “alto” y con presencia, pero también tiene una personalidad brutal. La esfera blanca le da un aire diferente, muy legible, muy técnico. Cuanto más lo miras, más te entra.
- Togiak Expedition.
Aquí Helm se sale un poco del diver puro y hace algo distinto. Estética explorador, instrumental, con ese aire de reloj de expedición que no pretende ser bonito, sino útil. Y lo consigue.
Conclusión
No son relojes “de escaparate”, ni buscan reconocimiento de marca.
Son relojes para aficionados, pensados con lógica, sobredimensionados en especificaciones y hechos con una honestidad que hoy cuesta encontrar.
Después de tantos años coleccionando, tener algo que me vuelva a generar ilusión ya dice mucho.
Y estos Helm lo han conseguido.
Gracias por leer, y encantado de comentar impresiones con otros propietarios o curiosos de la marca.