Algunos de los de Molino estaban un poco abreviados, según mi novio, que es fan de Verne. Él tiene la 1ª edición de Sanz de Juvera en 14 volúmenes de 1910 . Y de chavales, mis hermanos tenían varios libros de Verne, para leer en las vacaciones y que no diéramos mucho la lata.

Yo leía de paso los suyos y Los maravillosos viajes de Nils Holgersson.