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IWC Reloj de Aviador Cronógrafo Tribute 3705

  • Iniciador del hilo Goldoff
  • Fecha de inicio
Seguramente todos podríamos mencionar varios relojes famosos -icónicos, diríamos- usados por personajes igualmente famosos. Desde el Rolex Daytona 6239 de Paul Newman hasta varios otros Rolex usados por Eric Clapton o los Speedmaster de los astronautas, pasando por la impresionante colección de Pateks del gurú J.C. Biver (aunque este se los pone poco).


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Pero no hay muchos que sepan quién fue Günter Blümlein, responsable de la salvación de gran parte de las marcas históricas que sufrían seriamente el acoso del cuarzo a finales de los años 80 del siglo pasado. Gracias a él, nombres ahora tan sonoros como JLC, A. Lange&Söhne o IWC pudieron sobrevivir. Blümlein, además de un genio del marketing, era ingeniero, y fue bajo su dirección que IWC fue pionera en utilizar la cerámica y el titanio (con Porsche Design) para la construcción de cajas. Uno de los modelos más adelantados a su tiempo fue el FliegerChronograph Keramik referencia 3705, que con 39mm de diámetro y montando una Valjoux 7750 modificada por la marca tuvo el gancho suficiente como para que el propio Blümlein lo eligiera como regalo para su esposa. Este mismo reloj se subastó en Phillips Nueva York en diciembre de 2018, alcanzando la respetable suma de casi 54.000 dólares cuando su estimación inicial estaba entre 6.000 y 8.000. Otro ejemplar -este "anónimo"- se había subastado unos meses antes en Christie`s y rematado por 20.000 USD, partiendo de una estimación entre 5.000 y 7.000.

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Foto: Phillips

Hay una frase popular que dice "una vez visto, todo el mundo es listo". Y viene a colación porque en la época que salió a la venta, hace ahora casi 30 años, el IWC 3705 cerámico no fue bien acogido por el público, siendo superado en ventas -y de largo- por la versión en acero, la 3706. Tanto, que después de cuatro años y solamente 999 unidades producidas desapareció del catálogo en 1998. Con estos ingredientes, pionero en material, poca producción y una estética atemporal hasta me sorprende que Phillips no afinara un poco más en la estimación. Pero, claro, ahora "ya está visto"... ¿Se puede conseguir uno de estos hoy día? Con paciencia -y dinero- casi todo se puede conseguir, pero son escasos los que salen al mercado.

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Foto: Hodinkee

Tal vez sea por esto que IWC se ha decidido no a reeditarlo, sino a hacerle un tributo con los códigos actualizados. Para empezar, la caja incrementa su diámetro de los 39 hasta los 41mm (ya saben es un "reloj de hombre") mientras que la altura alcanza unos respetables 15,3mm. El material también evoluciona, y si en 1994 se utilizó óxido de zirconio, la caja del nuevo Reloj de Aviador Cronógrafo Edición «Tribute 3705» está hecha de Ceratanium, un nuevo material que combina las dureza de la cerámica con la ligereza del titanio. Como todos los pioneros, en IWC encontraron dificultades para realizar piezas pequeñas como pulsadores y corona en cerámica, lo que les obligó a utilizar acero. En el Tribute to 3705 los problemas técnicos han sido superados y estos elementos -al igual que la hebilla de la correa y ¿el fondo?- están hechos también de Ceratanium. La correa, por cierto, merece una mención especial: hecha de piel de becerro extremadamente suave y flexible, transmite la sensación de que la has llevado toda la vida, evitando esa otra de tener que "domarla".

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A diferencia del 3705, que montaba un calibre Valjoux 7750, la referencia IW387905 -ese es su nombre de catálogo- está equipado con el calibre de manufactura 69380, un movimiento cronógrafo de alto rendimiento latiendo a 4 Herzios (28.800 alternancias/hora), dotado de un sistema de cuerda con trinquetes bidireccional (el llamado Pellaton) y una reserva de marcha de 46 horas. La principal diferencia estética -más bien visible- es que el contador de segundos continuos está ahora a las seis en lugar de a las 9, intercambiando su posición con el contador de horas acumuladas. La otra diferencia, a buen recaudo detrás de la tapa ciega, es la utilización de una rueda de pilares para la función cronográfica en lugar de la característica y más sencilla leva del 7750. Como guiño al homenajeado, también tras la tapa se esconde una caja de hierro dulce para proteger el calibre del magnetismo, aunque no sé si realmente es necesaria con un material tan amagnético como tiene que ser el Ceratanium.

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La esfera, "el espejo del alma" del reloj, sigue casi fiel al 3705. Digo "casi" porque ya de entrada ha intercambiado las posiciones de los contadores, pero en el resto se ha limitado a actualizar códigos estéticos. Tengo que decirlo: me alegro mucho de que hayan prescindido de la palabra "Automatic" y se hayan limitado a dejar el nombre de la marca y su ubicación (curioso contraste de longitudes: tres letras frente a doce). Se mantienen los círculos blancos alrededor de las subesferas a las doce y las seis (aunque las funciones no sean parejas), lo que contribuye a equilibrar una esfera bastante poblada y con la información añadida del la fecha, tanto del mes como de la semana. Las agujas también mantienen su característica asimetría -me encanta la horaria cortada- aunque han aumentado considerablemente de tamaño, incluso proporcionalmente. Por alguna razón, en el Tribute to 3705 IWC ha decidido no pintar las agujas de los contadores de color blanco, limitando este detalle a la trotadora. Igualmente, la tipografía de los índices -y de la leyenda IWC/Schaffhausen) se ha cambiado por una sans serif que definitivamente aleja cualquier posible confusión entre ambas referencias. Y creo que eso es bueno porque ayuda a mantener el valor histórico del reloj homenajeado al tiempo que confiere su propia personalidad al nuevo modelo, que tiene un precio de 12.900 €

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En lo que sí se parecen es en la cantidad que va a haber de cada uno de ellos. Si la casualidad quiso que en cuatro años -de 1994 a 1998- sólo se fabricaran 999 unidades del 3705 Keramik, ha sido la voluntad de IWC que sólo hubiera mil relojes Aviador Cronógrafo Edición «Tribute 3705». Inicialmente sólo se podían adquirir desde su propia página web, posteriormente ampliaron la posibilidad a las boutiques propias.
A este exclusivo canal se añade ahora Rabat, único distribuidor de la marca autorizado a comercializarlo.
 
Slash

Slash

Forer@ Senior
Sin verificar
  • #26
Seguramente todos podríamos mencionar varios relojes famosos -icónicos, diríamos- usados por personajes igualmente famosos. Desde el Rolex Daytona 6239 de Paul Newman hasta varios otros Rolex usados por Eric Clapton o los Speedmaster de los astronautas, pasando por la impresionante colección de Pateks del gurú J.C. Biver (aunque este se los pone poco).



Pero no hay muchos que sepan quién fue Günter Blümlein, responsable de la salvación de gran parte de las marcas históricas que sufrían seriamente el acoso del cuarzo a finales de los años 80 del siglo pasado. Gracias a él, nombres ahora tan sonoros como JLC, A. Lange&Söhne o IWC pudieron sobrevivir. Blümlein, además de un genio del marketing, era ingeniero, y fue bajo su dirección que IWC fue pionera en utilizar la cerámica y el titanio (con Porsche Design) para la construcción de cajas. Uno de los modelos más adelantados a su tiempo fue el FliegerChronograph Keramik referencia 3705, que con 39mm de diámetro y montando una Valjoux 7750 modificada por la marca tuvo el gancho suficiente como para que el propio Blümlein lo eligiera como regalo para su esposa. Este mismo reloj se subastó en Phillips Nueva York en diciembre de 2018, alcanzando la respetable suma de casi 54.000 dólares cuando su estimación inicial estaba entre 6.000 y 8.000. Otro ejemplar -este "anónimo"- se había subastado unos meses antes en Christie`s y rematado por 20.000 USD, partiendo de una estimación entre 5.000 y 7.000.

Foto: Phillips

Hay una frase popular que dice "una vez visto, todo el mundo es listo". Y viene a colación porque en la época que salió a la venta, hace ahora casi 30 años, el IWC 3705 cerámico no fue bien acogido por el público, siendo superado en ventas -y de largo- por la versión en acero, la 3706. Tanto, que después de cuatro años y solamente 999 unidades producidas desapareció del catálogo en 1998. Con estos ingredientes, pionero en material, poca producción y una estética atemporal hasta me sorprende que Phillips no afinara un poco más en la estimación. Pero, claro, ahora "ya está visto"... ¿Se puede conseguir uno de estos hoy día? Con paciencia -y dinero- casi todo se puede conseguir, pero son escasos los que salen al mercado.

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Foto: Hodinkee

Tal vez sea por esto que IWC se ha decidido no a reeditarlo, sino a hacerle un tributo con los códigos actualizados. Para empezar, la caja incrementa su diámetro de los 39 hasta los 41mm (ya saben es un "reloj de hombre") mientras que la altura alcanza unos respetables 15,3mm. El material también evoluciona, y si en 1994 se utilizó óxido de zirconio, la caja del nuevo Reloj de Aviador Cronógrafo Edición «Tribute 3705» está hecha de Ceratanium, un nuevo material que combina las dureza de la cerámica con la ligereza del titanio. Como todos los pioneros, en IWC encontraron dificultades para realizar piezas pequeñas como pulsadores y corona en cerámica, lo que les obligó a utilizar acero. En el Tribute to 3705 los problemas técnicos han sido superados y estos elementos -al igual que la hebilla de la correa y ¿el fondo?- están hechos también de Ceratanium. La correa, por cierto, merece una mención especial: hecha de piel de becerro extremadamente suave y flexible, transmite la sensación de que la has llevado toda la vida, evitando esa otra de tener que "domarla".

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A diferencia del 3705, que montaba un calibre Valjoux 7750, la referencia IW387905 -ese es su nombre de catálogo- está equipado con el calibre de manufactura 69380, un movimiento cronógrafo de alto rendimiento latiendo a 4 Herzios (28.800 alternancias/hora), dotado de un sistema de cuerda con trinquetes bidireccional (el llamado Pellaton) y una reserva de marcha de 46 horas. La principal diferencia estética -más bien visible- es que el contador de segundos continuos está ahora a las seis en lugar de a las 9, intercambiando su posición con el contador de horas acumuladas. La otra diferencia, a buen recaudo detrás de la tapa ciega, es la utilización de una rueda de pilares para la función cronográfica en lugar de la característica y más sencilla leva del 7750. Como guiño al homenajeado, también tras la tapa se esconde una caja de hierro dulce para proteger el calibre del magnetismo, aunque no sé si realmente es necesaria con un material tan amagnético como tiene que ser el Ceratanium.

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Ver el archivos adjunto 2329121



La esfera, "el espejo del alma" del reloj, sigue casi fiel al 3705. Digo "casi" porque ya de entrada ha intercambiado las posiciones de los contadores, pero en el resto se ha limitado a actualizar códigos estéticos. Tengo que decirlo: me alegro mucho de que hayan prescindido de la palabra "Automatic" y se hayan limitado a dejar el nombre de la marca y su ubicación (curioso contraste de longitudes: tres letras frente a doce). Se mantienen los círculos blancos alrededor de las subesferas a las doce y las seis (aunque las funciones no sean parejas), lo que contribuye a equilibrar una esfera bastante poblada y con la información añadida del la fecha, tanto del mes como de la semana. Las agujas también mantienen su característica asimetría -me encanta la horaria cortada- aunque han aumentado considerablemente de tamaño, incluso proporcionalmente. Por alguna razón, en el Tribute to 3705 IWC ha decidido no pintar las agujas de los contadores de color blanco, limitando este detalle a la trotadora. Igualmente, la tipografía de los índices -y de la leyenda IWC/Schaffhausen) se ha cambiado por una sans serif que definitivamente aleja cualquier posible confusión entre ambas referencias. Y creo que eso es bueno porque ayuda a mantener el valor histórico del reloj homenajeado al tiempo que confiere su propia personalidad al nuevo modelo, que tiene un precio de 12.900 €

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Ver el archivos adjunto 2329123

En lo que sí se parecen es en la cantidad que va a haber de cada uno de ellos. Si la casualidad quiso que en cuatro años -de 1994 a 1998- sólo se fabricaran 999 unidades del 3705 Keramik, ha sido la voluntad de IWC que sólo hubiera mil relojes Aviador Cronógrafo Edición «Tribute 3705». Inicialmente sólo se podían adquirir desde su propia página web, posteriormente ampliaron la posibilidad a las boutiques propias.
A este exclusivo canal se añade ahora Rabat, único distribuidor de la marca autorizado a comercializarlo.
Bestial!
 
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