Ironside
Forer@ Senior
Sin verificar
¡Buenas a todos/as!
Acomodense y disfruten de la música mientras leen.
Hace unos meses nació mi hijo y, como suele pasar en estos casos, me apetecía conmemorar el momento con un reloj especial. Nada desmesurado, pero sí algo con significado y vocación de permanencia. Y claro, frecuentar este foro tiene graves consecuencias: uno cree tener las ideas claras… hasta que deja de tenerlas.
Mi pretensión relojil inicial era bastante sencilla: añadir a mi caja pretendida de 6 relojes, un reloj de vestir, clásico, atemporal y elegante. Pero mi caja de relojes ha de estar comprendida de piezas versátiles, disfrutables y “ponibles” sin miedo. Es decir, piezas que no me generen angustia si un día tienen un percance (ojalá que no), es decir. <3000€/pieza.
En un primer momento estaba tentado de comprar un omega constellation vitage. Lo vi a muy buen precio en una joyería y además con 1 año de garantía. Chapado en oro, años 60, Calibre 562, 34 mm + corona firmada X 42 mm, el maravilloso sello de Constellation, oro 18k, correa piel legítima… pero soy un cagueta y comprar relojes vintage me da miedo, son muchos años de reloj.
Ahí el presupuesto quedaba en 1400 euros.
Con el tiempo he descubierto que mi zona de confort está más cerca de los 36–38 mm.
Hace poco, de hecho, cayó una Citizen tsuyosa de 37 mm con esfera azul que es el más pequeño de mi colección, pero es una delicia y confirma esa intuición.
En fin, empieza el lío.
Paseando por Bilbao ví un Longines Conquest Heritage Central Power Reserve en un escaparate y me quede embobado. 38mm. Sencillamente impecable.
La esfera, con ese aire casi náutico que recuerda a un timón, y el conjunto en general destila elegancia clásica.
Investigando un poco, el precio se iba de las manos. Aquí es cuando encontré en Heritage Flagship con fechador a un precio más interesante, además contiene el famoso medallón de oro en el fondo de la caja; magestuoso. El problema, las especificaciones no eran tan buenas, en cuanto a reserva de marcha y resistencia al magnetismo.
Y de repente, vi su versión con moonphase a un precio de derribo. Nuevo objetivo desbloqueado. Este reloj, a priori descartado por su precio, me parece de una elegancia sobresaliente y, además, mejoraba las citadas especificaciones y me gustaba mucho más… esa complicación me parece superchula.
Un señor reloj.
Nuevo presupuesto: 2070 euros.
Ouch! He perdido una buena oferta, ahora está disponible por 2500€
Y aquí entra el conflicto práctico: la resistencia al agua. Estos relojes de vestir suelen quedarse en cifras bastante discretas. Y claro, viviendo en Bilbao —aunque últimamente parezca más bien el Caribe norte—, uno duda.
Ya me veía ahí como un Alpha male con este relojazo, y ¡toma mazazo!
Por otro lado, aparece el típico pensamiento del forero medio: “ya que me acerco a esa cifra, ¿no merece la pena estirar un poco más?”.
Y ahí entra en escena otro candidato, completamente distinto pero peligrosamente atractivo: el Longines Spirit Zulu Time – ref.: L3.802.5.53.6. este se pasa un pelín de grande, pero bueno… aceptamos pulpo como animal de compañía. 39mm, acero inoxidable y lámina 200 micras de oro amarillo de 18 quilates. GMT, estanqueidad hasta 10 bar, fechador… una pasada que rezuma calidad y estatus. Una verdadera joya.
Nuevo presupuesto desbloqueado: 3060€.
Hagamos cuentas...
Uff! lo consulto con la almohada. Y en esas que estoy en ese sueño húmedo, de repente, me viene a la mente uno de los que siempre me ha parecido un relojazo: el Tudor Black Bay 54 que ahora mismo lo podría conseguir por 3262.50€.
Reconozco que aquí las fotazas que suele subir el forero @napilut han hecho bastante daño. Este Tudor recoge el espíritu de los primeros submariner de los años 50, con un diámetro contenido (37 mm), una estética limpia y una resistencia al agua que ya juega en otra categoría. Es, en esencia, un reloj de uso diario sin concesiones, con el respaldo de Tudor y su conocida relación histórica con Rolex. Un GADA en toda regla.
Además patrocina un evento muy especial para mí.
Total, que estoy en ese punto en el que la cabeza (desconcertada) y el corazón van por caminos distintos:
El Zulu Time me ofrece elegancia un poquitín más llamativa u ostentosa (cosa que tampoco busco) y ese punto especial de reloj con oro que quizás no use tan a diario, en parte también creo que por el tamaño, pero joer, es que es un relojazo de categoría mundial.
El BB54 me da versatilidad total, robustez y un uso mucho más “despreocupado”, aunque es sencillo a rabiar: horas, minutos, segundos; punto.
El Longines Moonphase es lo que estaba buscando, pero la baja resistencia al agua y que es posible que no lo use tanto por su naturaleza tan formal y de vestir, me hace dudar.
Y la duda de fondo es casi filosófica: ¿tiene sentido invertir en un reloj de vestir de cierto nivel si, por estilo de vida, va a pasar demasiado tiempo en la caja? ¿O es precisamente ese carácter ocasional lo que le da valor?
He pensado incluso en “rebajar” formalidad al Longines Flagship Moonphase con una NATO —por ejemplo azul con una línea roja—, pero no sé si es forzar demasiado su naturaleza.
En fin, que tengo un cacao importante.
¿Qué haríais vosotros en mi lugar? (Aparte de recomendar terapia, que probablemente también).
Un saludo afectuoso, y gracias —de verdad— por todo lo que se aprende y se disfruta leyendo este foro.
Última edición: