Completamente de acuerdo con ese decálogo excepto en lo de tirar las servilletas y otros restos al suelo. Tengo mi cafetería en los bajos de un hotel del centro de Madrid, con bastante afluencia extranjera. Y me da bastante vergüenza ajena -o propia- cuando esos alemanes o franceses hacen muecas y señalan con asco ese suelo lleno de papeles, colillas y restos, mientras las papeleras permanecen vacías.

Yo tengo una persona que me barre y limpia la cafetería 5 veces al día, y aun así siempre parecerá sucia porque los españoles tiramos los putos papeles y restos al puto suelo. No hay cosa que me dé más rabia que ver a un individuo tirar una servilleta al suelo justo a pocos centímetros de la papelera. Y se queda tan ancho.