Nunca he estado en Cuba, pero el año pasado leí un libro espléndido, que recomiendo a todos (sobre todo si pretendes viajar a Cuba): CUBA MÁS ALLÁ DE FIDEL, de Jorge Moreta (Altair, 2009). Es un libro de viajes... y de los buenos, que se lee casi de una sentada.
La zona tabaquera por excelencia se sitúa al oeste de la isla, cerca de Pinar del Río, en el Valle de Viñales, a dos horas en coche de La Habana. Agrupadas alrededor de Pinar del Río cincuenta vegas se reparten 35.000 has de tabaco.
Los habanos son el orgullo nacional y ni siquiera en los momentos más críticos de la Revolución han desaparecido de las libretas de racionamiento. Eso si, las marcas más prestigiosas, como los Cohibas se reservan para los círculos diplomáticos y los altos jerarcas. Todo el mundo ha visto hasta hace unos años los famosos "lanceros" que fumaba Fidel.
Las fábricas, evidentemente, se pueden visitar. Cuba produce anualmente 150 millones de cigarros, gracias a que cada "torcedor" elabora diariamente 100 unidades. A cambio puede fumar cuanto quiera mientras trabaja y llevarse a casa un habano al día.
Cito literalmente a Jorge Moreta, mientras visita una fábrica:
"Mientras observo su destreza con la chaveta (cuchilla) un paseante me propone un trato escrito a bolígrafo en las páginas del Granma: "Cuatro habanos por diez fulas (dólares o pesos convertibles). Espéreme fuera". Y a la puerta me voy. A los dos minutos me reencuentro con tan misterioso amigo. Disimuladamente me entrega los puros, aun sin vitola y pago lo pactado. Si nadie lo ha visto, tanto él como quien suministró la mercancía han resuelto el día. Yo también. Me pregunto si este trueque es la operación 170 para disfrutar de un producto artesanal y único. "Cada cual hace el pan como puede o no come" concluye mi improvisado amigo."
Mi conclusión: Si solamente vas a La Habana u otros lugares turísticos, compra en tiendas. Si te acercas a Pinar del Río, a las fábricas productoras... yo no diría que no a ningún trueque que se me plantee.
Disfruta del viaje.
Y si tienes oportunidad, lee el libro que cito previamente.
Vale la pena, de verdad,