kesar
Milpostista
Sin verificar
Hace unos días mi amigo Kostyantyn me trajo para intentar poner en marcha un par de relojes que había comprado. Un Buser automático con mala pinta y un Fortis con calibre ETA también automático en bastante buen estado. Son estos, lamento la calidad de la foto pero es la única que tengo.
Cuando me los trajo, me llamó la atención inmediatamente el calibre del Buser, un calibre B20 de manufactura propia con un aspecto peculiar.
Me recordaba más un calibre de martillo que uno de masa oscilante y la verdad es que guardaba unas cuantas peculiaridades que me han incitado a hacer este hilo. El objetivo era poner en funcionamiento el calibre que aparentemente estaba vivo, así que lo desmontamos. Una vez quitada la masa oscilante, nos encontramos con un calibre muy pequeño, no lo he medido pero no creo que mida más de 20 mm de diámetro.
Lo siguiente es quitar el puente que sujeta los engranajes que transmiten el movimiento de la masa oscilante. En este caso, la carga es unidireccional, es decir que solo carga en un sentido de giro.
Quitamos el siguiente puente
Ahí vemos ya un par de cosas peculiares, el tornillo del barrilete es un cilindro y la rueda de corona está simplemente colocada sobre un tetón sin ninguna sujeción, lo único que impide que salte es el puente que acabamos de quitar. A continuación quito el volante y su puente.
Y nueva curiosidad, el áncora parece que la han aplastado, se parece algo a la de un Omega T17 y el tope de movimiento es un tanto peculiar. En la siguiente foto se ve mejor y se observa que, en lugar de tener dos topes en la pletina, es la propia áncora la que incorpora un tope que junto con su puente limita su movimiento
Lo siguiente es el puente del automático por llamarlo de alguna forma. Vemos las 2 ruedas y el cliquet.
Seguimos desmontado
Aquí tenemos la rueda de escape y otra sorpresa, tenemos una rueda intermedia que es la que transmite el movimiento a la rueda del segundero que tiene su propio puente y que descubrimos al desmontar el resto del calibre
En esta foto se ve mejor
Aquí está la rueda del segundero
Por este lado del calibre ya no nos queda ninguna sorpresa. Por la otra cara tenemos un muelle de tirete también peculiar
Cómo esto ya es un tocho insufrible salvo para masoquistas amantes de la mecánica relojera, solo deciros que el reloj funciona, me tenía guardada la sorpresa de un muelle real apañado por algún relojero manitas y una cuadratura del cañón de minutos floja, en el cronocomparador iba bien pero las agujas marcaban que el reloj atrasaba. Es lo divertido de trabajar con relojes de mercadillo. Nuestro amigo terminado con un juego de agujas y corona nuevos
Si habéis llegado hasta aquí es que estáis muy mal pero se agradece
Cuando me los trajo, me llamó la atención inmediatamente el calibre del Buser, un calibre B20 de manufactura propia con un aspecto peculiar.
Me recordaba más un calibre de martillo que uno de masa oscilante y la verdad es que guardaba unas cuantas peculiaridades que me han incitado a hacer este hilo. El objetivo era poner en funcionamiento el calibre que aparentemente estaba vivo, así que lo desmontamos. Una vez quitada la masa oscilante, nos encontramos con un calibre muy pequeño, no lo he medido pero no creo que mida más de 20 mm de diámetro.
Lo siguiente es quitar el puente que sujeta los engranajes que transmiten el movimiento de la masa oscilante. En este caso, la carga es unidireccional, es decir que solo carga en un sentido de giro.
Quitamos el siguiente puente
Ahí vemos ya un par de cosas peculiares, el tornillo del barrilete es un cilindro y la rueda de corona está simplemente colocada sobre un tetón sin ninguna sujeción, lo único que impide que salte es el puente que acabamos de quitar. A continuación quito el volante y su puente.
Y nueva curiosidad, el áncora parece que la han aplastado, se parece algo a la de un Omega T17 y el tope de movimiento es un tanto peculiar. En la siguiente foto se ve mejor y se observa que, en lugar de tener dos topes en la pletina, es la propia áncora la que incorpora un tope que junto con su puente limita su movimiento
Lo siguiente es el puente del automático por llamarlo de alguna forma. Vemos las 2 ruedas y el cliquet.
Seguimos desmontado
Aquí tenemos la rueda de escape y otra sorpresa, tenemos una rueda intermedia que es la que transmite el movimiento a la rueda del segundero que tiene su propio puente y que descubrimos al desmontar el resto del calibre
En esta foto se ve mejor
Aquí está la rueda del segundero
Por este lado del calibre ya no nos queda ninguna sorpresa. Por la otra cara tenemos un muelle de tirete también peculiar
Cómo esto ya es un tocho insufrible salvo para masoquistas amantes de la mecánica relojera, solo deciros que el reloj funciona, me tenía guardada la sorpresa de un muelle real apañado por algún relojero manitas y una cuadratura del cañón de minutos floja, en el cronocomparador iba bien pero las agujas marcaban que el reloj atrasaba. Es lo divertido de trabajar con relojes de mercadillo. Nuestro amigo terminado con un juego de agujas y corona nuevos
Si habéis llegado hasta aquí es que estáis muy mal pero se agradece




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