Esto ya estaba escrito hace lustros...allá por el nacimiento del foro.
Ojo, es anómino, , no estoy reivindicando su autoría.
Se me ha ocurrido pasarselo a Copilot para que me lo transforme a un texto más propio de una IA.... y qué decir, mucho más soso, donde esté la vieja escuela....
LA COMPULSION RELOJERA IMPULSIVA (CRI)
Y COMO (NO) CURARLA
Los primeros síntomas de la compulsión relojera impulsiva (CRI) son benignos. Uno compra su primer "reloj bueno" porque le gusta su estética, porque la marca tiene una buena reputacion, porque esta fabricado en Suiza, porque Pierce Brosnan, Swartche o el Dalai Lama también lo tienen, porque "yo lo valgo"...en resumen: gastamos lo que creemos que es una gran cantidad de dinero en un objeto que creemos que vamos a conservar toda la vida...
Al principio todo va bien. Miramos 400 veces al dia nuestro reloj sin ver la hora, andamos por la calle sacando pecho y esperamos con impaciencia el momento en que alguien nos diga: "Ah, qué bonito Omega,IWC, Breitling, Tag" (tacha lo que no proceda) pero nunca llega...
Los dias pasan. Uno empieza a documentarse, a hojear libros, a navegar por la red, charlamos con relojeros... y contraemos el virus .
De repente el reloj mas chulo del mundo, el que era nuestro orgullo, ya no nos parece tan chulo. Y empezamos a soñar con otros relojes: más de esto, menos de aquello, seguramente mucho mejor y por ello mucho mas caro. Entonces intentamos razonar y nos decimos que no necesitamos otro reloj, que de todos modos no dará la hora mejor que el otro (pero entonces, ¿por qué no te habías comprado un Swatch, amigo mio?), que tampoco está tan mal... ¡Pero acabamos comprándolo!
Estamos perdidos. Nos hemos convertido en coleccionista de relojes: Se ha declarado la CRI.
Empieza una vida errante y llena de dudas, atravesada por algunos momentos fugaces de placer. Porque el placer mas grande de un cazador de relojes es el de encontrar su presa, y su perdicion es la de comprar:una vez que el reloj esta en su muñeca, la excitación decae al cabo de una semana ...¡Y las ansias cazadoras vuelven con mas fuerza!
¿Que hacer? ¡Nada! Pero eso no impide que os de
Algunos consejos para convivir con la enfermedad:
No comprar nunca una reloj nuevo pues, incluso los de alto precio, pierden el 35% de su valor nada mas salir por la puerta de la relojería. Y cuando trate de revenderse, para financiar la próxima compra, ese 35% se echará cruelmente de menos.
Especializarse en una clase concreta o tipo de relojes, cuyos ejemplares a ser posible no sean muy caros: Los sub franceses de los 70's, los cronos suizos con máquina Landeron o las copias de Patek fabricadas en Corea
Antes de comprar un reloj nuevo, cambiar la pulsera del viejo; a veces reaviva el afecto que se tenía al reloj.
No comprar nunca un reloj en lugar de otro (por ejemplo: me gusta el IWC UTC, pero el precio es demasiado elevado para mí: bueno pues en vez de comprarme ese, me compro el Fortis GMT, que es parecido.... Se acabará detestando el Fortis y comprando el IWC, con lo que se habrá realizado una compra supérflua y contraproducente).
No comprar dos veces el mismo reloj (ejemplo: tenía un Certina, me gustaba, pero fui perdiendo el interés por él y lo vendí; luego lamenté haberlo vendido, olvidando las razones por las que lo había hecho, y volví a comprar un modelo igual, claro que más caro de lo que me costó la primera vez y mucho más de lo que me dieron por él; pero lo peor fue que volvieron a hacerse presentes las causas por las que lo había vendido y volví a venderlo; por supuesto, por menos de lo que me dieron la primera vez que lo vendí.)
Nunca hay que tratar de justificarse cuando apetece comprar un reloj, es engañarse a uno mismo (ejemplo: necesito ese reloj para ir a trabajar, el otro para la piscina, aquél para las reuniones de negocios y uno más para cundo salga de ligue). La realidad es que no sirve para nada acumular relojes ni, por supuesto, existe necesidad alguna de tenerlos para cualesquiera de los menesteres enunciados ni para ningún otro, salvo quizá el submarinismo... ni siquiera para saber la hora que es: sobran artilugios donde poder mirarla.
Comprarse un Lange&Söhne. No resolverá tus problemas, pero al menos tendrás un buen reloj.
Algunos consejos para intentar curarse:
Empezar una psicoterapia de tal modo que tu terapeuta, a la vuelta de ocho años de tres sesiones diarias, cuente con los medios para comprarse un tourbillon a tu costa.
Comprar un reloj que sea demasiado caro para tu economía. Cuando veas a tus hijos comer sopa de patatas todos los días y a tu esposa mendigando los domingos a la puerta de las iglesias te darás cuenta de la fatuidad de todo este asunto.
Vender todos los relojes y pasarse a los sellos.
Crear un sitio web que trate de relojes (al menos podrás dedicarles tu tiempo sin tener que comprar)
Nunca confesar a los amigos o a los parientes el precio de la última adquisición; seguro que le toman a uno por loco y con sus comentarios le ayudarán a no llegar a serlo.
Elegir los seis relojes que más gusten de la colección que tenga cada uno, vender todos los demás y al final quedarse sólo con tres.
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Compulsión Relojera Impulsiva (CRI): Análisis y Gestión del Fenómeno
1. Introducción al fenómeno
La
Compulsión Relojera Impulsiva (CRI) puede describirse como un proceso progresivo en el que un individuo desarrolla un interés creciente —y difícil de contener— por la adquisición de relojes. El inicio suele ser inocuo: la compra de un “primer reloj de calidad”, motivada por factores estéticos, reputacionales, aspiracionales o simplemente emocionales. El usuario percibe esta adquisición como significativa y duradera.
2. Fase inicial: satisfacción y autoafirmación
Durante los primeros días, el comportamiento del usuario incluye:
- Observación reiterada del reloj sin intención funcional.
- Exhibición inconsciente del objeto en entornos sociales.
- Expectativa de validación externa que, en la mayoría de los casos, no se materializa.
Paralelamente, el usuario comienza a exponerse a información especializada: foros, libros, conversaciones con relojeros. Este contacto actúa como vector de transmisión del “virus relojero”.
3. Fase de disonancia y escalada
El reloj inicialmente percibido como ideal pierde atractivo. El usuario identifica nuevos modelos con características supuestamente superiores, generalmente asociados a un coste mayor. Aunque intenta racionalizar la innecesariedad de una nueva compra, el proceso concluye de forma predecible: adquiriendo otro reloj.
En este punto, la CRI puede considerarse declarada.
4. Ciclo del coleccionista
El individuo entra en un patrón repetitivo:
- Búsqueda activa de nuevos modelos.
- Excitación previa a la compra.
- Disminución del interés tras un breve periodo de uso.
- Reinicio del ciclo con mayor intensidad.
Este comportamiento genera placer intermitente y dudas constantes.
Recomendaciones para convivir con la CRI
1. Evitar compras de relojes nuevos
Los relojes nuevos sufren una depreciación inmediata aproximada del 35%. Este porcentaje se vuelve especialmente relevante cuando el usuario intenta revender para financiar adquisiciones posteriores.
2. Especialización
Focalizar la colección en un segmento concreto (por ejemplo, cronógrafos con calibre Landeron o relojes franceses de los años 70) reduce la dispersión y el gasto.
3. Renovación de pulseras
Sustituir la correa de un reloj existente puede reactivar el vínculo emocional y retrasar nuevas compras.
4. No adquirir sustitutos
Comprar un modelo “parecido pero más barato” suele derivar en doble gasto: primero el sustituto, luego el reloj deseado originalmente.
5. Evitar recompras
Recomprar un reloj previamente vendido suele reproducir las mismas razones que motivaron la venta inicial, generando pérdidas económicas adicionales.
6. No justificar adquisiciones
Argumentos como “necesito un reloj para cada actividad” son autoengaños. La funcionalidad real no justifica la acumulación.
7. Adquirir un Lange & Söhne
No resolverá la CRI, pero proporcionará al menos un reloj objetivamente excelente.
Recomendaciones para intentar curarse
1. Psicoterapia intensiva
Un tratamiento prolongado podría permitir al terapeuta adquirir un tourbillon, aunque su eficacia sobre el paciente es incierta.
2. Comprar un reloj inasumible
El impacto económico y familiar puede generar una toma de conciencia abrupta sobre la inutilidad del comportamiento compulsivo.
3. Cambiar de afición
Pasarse a la filatelia elimina el componente mecánico, aunque no garantiza la desaparición del impulso coleccionista.
4. Crear un sitio web sobre relojería
Permite canalizar el interés sin necesidad de adquirir más piezas.
5. No revelar precios
Evita juicios externos que podrían reforzar la percepción de irracionalidad.
6. Reducir la colección
Seleccionar seis relojes favoritos, vender el resto y finalmente quedarse solo con tres puede generar una sensación de control y cierre.