lean76
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Esta es una de las marcas que me pareció más espectacular de todo el evento. La marca lleva el nombre de su fundador, Laurent Ferrier, que trabajó durante décadas en Patek Philippe antes de montar su empresa. Presentó su primer reloj en 2010, ya con sesenta y tantos años, y ese mismo año ganó el premio al mejor reloj masculino en el GPHG. Empezar así no le pasa a casi nadie. Están en Plan les Ouates, en Ginebra.
En Geneva Watch Days tenían una suite muy amplia en el Hotel d'Angleterre, que está justo enfrente de donde estaba ubicado el pabellón principal de la feria, con las ventanas dando al lago. Al entrar me preguntaron si tenía cita. No la tenía, y aun así me atendieron de maravilla y se tomaron todo el tiempo necesario para explicarme la marca, sin prisa. Aproveché para hacer las fotos con el lago de fondo, porque el escenario era espectacular.
Lo primero que me enseñaron fue el Classic Moon. Caja Classic de 40 mm por 12,90 de grosor, 30 metros de resistencia al agua, con asas curvadas y corona de bola. Calendario anual y la primera fase lunar que ha hecho la marca en su historia. Calibre LF126.02, de cuerda manual, 31,60 mm por 6,30 de grosor, 266 componentes, 25 rubíes, 3 Hz y 80 horas de reserva. Escape de áncora suizo y volante con tornillos. El indicador de reserva de marcha no está en la esfera, va en el lado del movimiento y se ve por el fondo. Puentes con Côtes de Genève y tratamiento de rodio, platina perlada, biseles y ángulos internos pulidos a mano, y lo mismo con las cabezas de los tornillos. En la esfera, día y mes en dos ventanas biseladas bajo las 12, y la fecha por aguja central, que va recorriendo la escala numerada del borde. Los correctores van escondidos en el lateral de la caja, el del día a las 10 y el de la luna entre las 8 y las 9, y se accionan con una punta. Al ser calendario anual, solo hay que ajustarlo una vez al año, el 1 de marzo. La luna va dentro del segundero pequeño a las 6, y cómo la hacen es una historia larga. Parten de un disco de aventurina de artesanos de Murano y lo graban para sacar la forma de la luna y las estrellas. Pintan los detalles a mano en blanco. Rellenan luna y estrellas con Super LumiNova y lo cuecen a alta temperatura. Después vuelven a grabar sobre el luminiscente para hacer los cráteres del satélite. Y al final le aplican un esmalte translúcido azul petróleo. Son dos lunas opuestas, la del hemisferio norte y la del sur, con las marcas N y S entre los índices del segundero. Ganó el premio de Calendario y Astronomía en el GPHG de 2024.
Después les pregunté por el otro modelo, "el más cuadrado". Lo había visto varias veces dentro de una de las relojerías conocidas de Madrid y me parecía increíble, pero nunca había podido probármelo. No supo identificar cuál le decía, así que se lo señalé en el catálogo que tenían sobre la mesa. Fue a buscarlo y volvió con dos. Este es el Sport Auto, referencia LCF040.T1.C1GC5. Caja y brazalete de titanio grado 5, 41,5 mm de diámetro por 12,70 de grosor, 120 metros de resistencia al agua. Horas, minutos y segundero pequeño a las 6. Esfera en degradado de azules con acabado opalino, índices de oro blanco en forma de gota con Super LumiNova verde y agujas assegai, que es como Laurent Ferrier llama a sus agujas con la forma de la lanza africana. Son parte de su identidad. Dentro va el calibre LF270.01, automático de micro rotor descentrado, 31,60 mm de diámetro por 4,85 de grosor, 213 componentes, 29 rubíes, 28.800 alt/h y 72 horas de reserva. Es el segundo movimiento automático de la casa, y cada ejemplar requiere más de 139 operaciones de acabado a mano. En un automático, el peso que gira con el movimiento de la muñeca tiene que dar cuerda girando hacia un lado y quedarse suelto hacia el otro, como la rueda libre de una bici cuando dejas de pedalear. Lo habitual es resolverlo con dientes y una uña que los traba, que es lo que hace clic. Aquí usan bolitas metálicas que ruedan libres en un sentido y se bloquean en el otro, con lo que hay menos piezas rozando entre sí, aumentando la vida útil del movimiento.
Me contaron que lo que hace que este reloj exista es que en junio de 1979 Laurent Ferrier, François Servanin y François Trisconi corrieron las 24 Horas de Le Mans como amateurs y acabaron terceros en la general con un Porsche 935 Turbo. De aquella amistad salió la marca treinta y un años después. En mano la caja tiene poco que ver con los integrados que estamos acostumbrados a ver. En lugar de aristas marcadas hay curvas blandas y redondeadas, con contracurvas.
Finalmente, este es el Sport Auto 79, referencia LCF040.R5.GR1C1, que sacaron en junio del año pasado por el quince aniversario de la casa. Mismas medidas y mismo calibre que el de titanio, pero con caja y brazalete de eslabones en oro rojo macizo. La esfera es crema con acabado opalino conseguido por tratamiento galvánico, que le deja un tono plata rosada que cambia bastante con la luz. Los índices y las agujas assegai van en oro rojo con Super LumiNova blanca. El segundero pequeño a las 6 es caracolado con marcadores en gris polvo, igual que el rail de minutos y la cruz central.
Y ya que sale lo del oro rojo, que yo tampoco tenía claro. En la alta relojería suiza actual, el oro que se utiliza habitualmente para cajas y brazaletes es de 18 quilates, es decir, un 75% de oro puro. El 25% restante es cobre y plata, y ahí es donde se decide el color: cuanto más cobre y menos plata, más rojizo sale. Los tonos están regulados por la norma ISO 8654, que fija el color y la forma de medirlo. Las composiciones habituales para llegar a cada uno son estas. El 2N es amarillo claro, con alrededor de un 15% de plata y un 10% de cobre. El 3N es el amarillo clásico, con un 12% de plata y un 13% de cobre. El 4N es rosa, con un 9% de plata y un 16% de cobre. Y el 5N es el más rojo de todos, con un 5% de plata y un 20% de cobre. Este es 5N.
La persona que nos atendió lleva años trabajando en la industria relojera y nos quedamos un buen rato hablando de su trabajo. De lo bonito que es dedicarse a esto y de lo gratificante que resulta. Salí de allí con la sensación de haber entendido mucho mejor la marca en apenas un rato.
Quería saber, qué os parece esta marca? Creo que hoy es una de mis favoritas.
En Geneva Watch Days tenían una suite muy amplia en el Hotel d'Angleterre, que está justo enfrente de donde estaba ubicado el pabellón principal de la feria, con las ventanas dando al lago. Al entrar me preguntaron si tenía cita. No la tenía, y aun así me atendieron de maravilla y se tomaron todo el tiempo necesario para explicarme la marca, sin prisa. Aproveché para hacer las fotos con el lago de fondo, porque el escenario era espectacular.
Lo primero que me enseñaron fue el Classic Moon. Caja Classic de 40 mm por 12,90 de grosor, 30 metros de resistencia al agua, con asas curvadas y corona de bola. Calendario anual y la primera fase lunar que ha hecho la marca en su historia. Calibre LF126.02, de cuerda manual, 31,60 mm por 6,30 de grosor, 266 componentes, 25 rubíes, 3 Hz y 80 horas de reserva. Escape de áncora suizo y volante con tornillos. El indicador de reserva de marcha no está en la esfera, va en el lado del movimiento y se ve por el fondo. Puentes con Côtes de Genève y tratamiento de rodio, platina perlada, biseles y ángulos internos pulidos a mano, y lo mismo con las cabezas de los tornillos. En la esfera, día y mes en dos ventanas biseladas bajo las 12, y la fecha por aguja central, que va recorriendo la escala numerada del borde. Los correctores van escondidos en el lateral de la caja, el del día a las 10 y el de la luna entre las 8 y las 9, y se accionan con una punta. Al ser calendario anual, solo hay que ajustarlo una vez al año, el 1 de marzo. La luna va dentro del segundero pequeño a las 6, y cómo la hacen es una historia larga. Parten de un disco de aventurina de artesanos de Murano y lo graban para sacar la forma de la luna y las estrellas. Pintan los detalles a mano en blanco. Rellenan luna y estrellas con Super LumiNova y lo cuecen a alta temperatura. Después vuelven a grabar sobre el luminiscente para hacer los cráteres del satélite. Y al final le aplican un esmalte translúcido azul petróleo. Son dos lunas opuestas, la del hemisferio norte y la del sur, con las marcas N y S entre los índices del segundero. Ganó el premio de Calendario y Astronomía en el GPHG de 2024.
Después les pregunté por el otro modelo, "el más cuadrado". Lo había visto varias veces dentro de una de las relojerías conocidas de Madrid y me parecía increíble, pero nunca había podido probármelo. No supo identificar cuál le decía, así que se lo señalé en el catálogo que tenían sobre la mesa. Fue a buscarlo y volvió con dos. Este es el Sport Auto, referencia LCF040.T1.C1GC5. Caja y brazalete de titanio grado 5, 41,5 mm de diámetro por 12,70 de grosor, 120 metros de resistencia al agua. Horas, minutos y segundero pequeño a las 6. Esfera en degradado de azules con acabado opalino, índices de oro blanco en forma de gota con Super LumiNova verde y agujas assegai, que es como Laurent Ferrier llama a sus agujas con la forma de la lanza africana. Son parte de su identidad. Dentro va el calibre LF270.01, automático de micro rotor descentrado, 31,60 mm de diámetro por 4,85 de grosor, 213 componentes, 29 rubíes, 28.800 alt/h y 72 horas de reserva. Es el segundo movimiento automático de la casa, y cada ejemplar requiere más de 139 operaciones de acabado a mano. En un automático, el peso que gira con el movimiento de la muñeca tiene que dar cuerda girando hacia un lado y quedarse suelto hacia el otro, como la rueda libre de una bici cuando dejas de pedalear. Lo habitual es resolverlo con dientes y una uña que los traba, que es lo que hace clic. Aquí usan bolitas metálicas que ruedan libres en un sentido y se bloquean en el otro, con lo que hay menos piezas rozando entre sí, aumentando la vida útil del movimiento.
Me contaron que lo que hace que este reloj exista es que en junio de 1979 Laurent Ferrier, François Servanin y François Trisconi corrieron las 24 Horas de Le Mans como amateurs y acabaron terceros en la general con un Porsche 935 Turbo. De aquella amistad salió la marca treinta y un años después. En mano la caja tiene poco que ver con los integrados que estamos acostumbrados a ver. En lugar de aristas marcadas hay curvas blandas y redondeadas, con contracurvas.
Finalmente, este es el Sport Auto 79, referencia LCF040.R5.GR1C1, que sacaron en junio del año pasado por el quince aniversario de la casa. Mismas medidas y mismo calibre que el de titanio, pero con caja y brazalete de eslabones en oro rojo macizo. La esfera es crema con acabado opalino conseguido por tratamiento galvánico, que le deja un tono plata rosada que cambia bastante con la luz. Los índices y las agujas assegai van en oro rojo con Super LumiNova blanca. El segundero pequeño a las 6 es caracolado con marcadores en gris polvo, igual que el rail de minutos y la cruz central.
Y ya que sale lo del oro rojo, que yo tampoco tenía claro. En la alta relojería suiza actual, el oro que se utiliza habitualmente para cajas y brazaletes es de 18 quilates, es decir, un 75% de oro puro. El 25% restante es cobre y plata, y ahí es donde se decide el color: cuanto más cobre y menos plata, más rojizo sale. Los tonos están regulados por la norma ISO 8654, que fija el color y la forma de medirlo. Las composiciones habituales para llegar a cada uno son estas. El 2N es amarillo claro, con alrededor de un 15% de plata y un 10% de cobre. El 3N es el amarillo clásico, con un 12% de plata y un 13% de cobre. El 4N es rosa, con un 9% de plata y un 16% de cobre. Y el 5N es el más rojo de todos, con un 5% de plata y un 20% de cobre. Este es 5N.
La persona que nos atendió lleva años trabajando en la industria relojera y nos quedamos un buen rato hablando de su trabajo. De lo bonito que es dedicarse a esto y de lo gratificante que resulta. Salí de allí con la sensación de haber entendido mucho mejor la marca en apenas un rato.
Quería saber, qué os parece esta marca? Creo que hoy es una de mis favoritas.