Hola Alex, nada que disculpar, porque todos desconocemos montoooones de cosas de esta vasta afición nuestra😇
En los años 50, aunque no estaba todavía Trump, los aranceles en USA sobre los relojes suizos eran muy considerables, así que muchos fabricantes se asociaban con empresas americanas que importaban los calibres (que pagaban menos derechos aduaneros que los relojes completos) y después se encargaban de “vestirlos”, utilizando cajistas y esferistas de allí, antes de venderlos a los minoristas. Eso permitía también adecuar algunos modelos a los gustos imperantes en el nuevo continente, más exuberantes y vistosos en muchos casos que en la vieja Europa y dio lugar a piezas con una personalidad propia y diferente.
Omega y Longines comercializaron mucho de esa manera y Norman Morris fue uno de esos importadores para Omega en Estados Unidos.
Nuestra querida
@Cantabruca seguro que nos puede ilustrar mucho mejor