Me he regalado un Timex Q 1978, me entró por ojo cuando lo presentaron y a falta de objetivos más elevados me he quitado el mono de reloj nuevo con este. Su principal atractivo es sin duda la estética clavada al original de los 70 incluido el cristal plexi abombado, en la muñeca resulta mucho mayor de lo que cabría esperar por sus medidas oficiales y en general las fotos le hacen poca justicia. La factura técnica no tiene nada destacable; un sencillo calibre de cuarzo Seiko PC33 que a diferencia de los Timex habituales no suena nada y que -mera cuestión de suerte me temo- ajusta bastante bien la aguja con las marcas de los segundos, además tiene trampilla en la trasera para cambiar la pila fácilmente muy al estilo de los Swatch. En cuanto a los acabados son los esperables en su rango de precios sin nada negativo que destacar. La correa, de piel, es de calidad aceptable e incluye pestañita para cambio rápido y salvo por ese detalle recuerda mucho a las correas de la época. Pues eso, un reloj bonito, divertido y asequible, en la linea de las reediciones que tan bien le esta saliendo a Timex en los últimos tiempos.


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