No es por desanimar pero ¿sabes lo que me contestaron en otras islas cuando pregunté por tintas?...si es que no las vendemos y se nos acaban estropeando.
Seamos sinceros, fuera de este foro los plumeros somos cada vez menos y en peligro de extinción, así que, salvo en grandes ciudades las tiendas tienen sólo aquello que pueden vender. Nadie está dispuesto a hacer una gran inversión para adornar el escaparte si sabe que para cuatro que compran se le van a llenar de telerañas.
De todos modos coincido en que es una lástima.
Bueno, yo creo que las tiendas tendría una sorpresa si nos ofreciesen buenos productos.
la ciudad donde yo hago mis compras habituales es Manresa, con aproximadamente 70.000 habitantes y con una área de influencia del doble de población, para ponernos en situación y poder comparar con vuestras islas, pero aquí con el agravante de estar a 60 km de Barcelona, que le resta potencial comercial.
Yo había desesperado de buscar tintas que saliesen del azul y el negro, y contando como marcas únicamente pelikan, parker y mont blanc. Podríamos considerar entre tres y cinco tiendas donde se ofrecen plumas.
La cosa es que en una de estas tiendas he adquirido una cierta confianza con una vendedora, Dolors, que aprecia el mundo de la pluma, de manera que la convencí para que trajese tinteros Caran d'Ache (pues le permitían pedir tan sólo tres unidades de cada uno). Así que, comprometiéndome a comprar un tintero de cada, trajo tinta Saffron (anaranjado), Caribbean blue (azul turquesa) y Grand Canyon (marrón).
Hoy he ido a la tienda y me ha confesado que temía no venderlas en años, y en cambio ya ha tenido que hacer un tercer pedido (desde agosto), siendo el más demandado el Saffron y después el Grand Canyon.
Ahora tengo que intentar que traiga otros colores : Sunset, Storm...
Ella me dice que se plantea quedarse con sólo dos marcas: una básica (pelikan o parker) y la Caran d'Ache como una gama más alta. Será la única papelería en Manresa que la ofrezca, y creo que se asegurará la venta.
CONCLUSIÓN: a veces, la oferta provoca que haya ventas. También está en nuestra mano dar a conocer al vendedor los productos que nos interesan, pues si no, quedamos limitados a lo que los comerciales les ofrezcan y al miedo por su parte a saber cómo responderemos los clientes.