Y sin mantenimiento, tal cual, y cero problemas. Con 20 años....sí, estaba amortizada y se merecía el eterno descanso y hasta un funeral pomposo de agradecimiento. Resumen: me he agenciado una Vaillant de alta gama....y estoy temblando. De entrada los instaladores - buscados y rebuscados con referencias- eran unos solemnes chapuceros que no tenían ni idea de por donde iban. De repente se ponían con cara de alucinados frente a cualquier pequeño contratiempo. Y después, la caldera, con un montón de mariconadas - perdón- que son, además de inútiles en su mayoría, fuente segura de problemas. Por el momento, no han conseguido que un radiador - que funcionaba perfectamente- funcione. Y como era su hora de largarse, todo malas caras. Profesionalidad al máximo, oye.
En fin, voy a echar de menos mi Junkers, eso es seguro.
Lo único bueno que le veo por el momento, es que he vuelto a saber de ti. Un abrazo, compi.