Hola
Pues una vez que las cosas andan un poco mejor por casa y por qué no, para evadirme un poco, os doy mi humilde opinión sobre el tema dado que como muchos sabéis, estoy iniciándome como creador de mis propias estilográficas.
La verdad, es que la orientación que está tomando el hilo está en la línea de lo que opino. El factor tiempo no es el único, y menos el más importante, aunque la pregunta incial es del todo acertada ya que es necesario tener alguna unidad de medida que resuma el esfuerzo en hacer una estilográfica y su consiguiente valor.
El tiempo en hacer un cuerpo en el torno es corto, cierto, pero las variables que lo condicionan son muchas. Tipo de torno, herramientas, cantidad y tipo de roscas, la forma del cuerpo, etc, etc. Yo no he dedicado más de dos horas de torno a un cuerpo y menos de tres en hacer toda una pluma. Y eso que soy un novato y aprendo a medida que trabajo. Digamos que en toda mi vida las horas que he pasado delante de un trasto de esos no superan la veintena.
El tema del diseño es vital, no es fácil diseñar una pluma, darle la dimension acertada a cada tramo, las holguras, las curvas, los acabados. Lleva sus horas aún teniendo las ideas claras del objetivo, y ya no digo nada si vas improvisando. Lleva muchisimo más tiempo que ejecutarla.
Además, durante la fase del diseño, es imprescindible conocer las herramientas que uno dispondrá, el material del que estará hecha, por ejemplo, una pluma de ébano, como las primeras que hice, tiene las paredes mucho más gruesas que las de ebonita:
Esta es de ébano, formas sencillas:
La misma, con otras dos de ébano, fijaros en la diferencia de diámetro debido a las paredes del capuchón:
Y una de ebonita:
En el ébano además, el hacer roscas duraderas es tarea imposible.
El diseño por si sólo, es una tarea que exige además de tiempo, rigurosidad, cálculos, estrujar neuronas, etc. Si se utilizan programas gráficos mejor que una libreta con anotaciones y dibujitos, aunque ese paso aún no lo he dado. Para mi el Autocad o similares me recuerdan demasiado a mis inicios profesionales y de momento me resisto a dejar el cuaderno con notas, cálculos, bocetos, etc de lado
Así pues, primer punto a tener en cuenta, todo aquello relacionado con la idea de lo que se quiere hacer.
Ahora si, ya tenemos claro el prototipo, y vamos al taller. Y esto si que ya requiere inversión económica. Y como todo en la vida hay que equilibrar la relación inversión con rendimiento, pero no es una relación fácil. Un torno mínimamente decente, con su plato de garras, su torreta, puntas, etc, se va a los 1000-1500 euros. Pero esto sólo nos permitirá trabajar como aficionado. Si quiero hacer tres piezas idénticas con sus curvas iguales, tendré que ir a un torno CNC, por muy sencillo que sea el modelo a construir (una pluma tipo cigar, por ejemplo).
Además, las gubias son caras, las puntas también, un plato de 4 garras también, las brocas decentes también...
En definitiva y sin enrollarme demasiado, un buen taller vale dinero. Gabriel Clavijo o Pablo de Gimena Pens, han invertido mucho más de lo que he citado. Ya no digo Romillo...
Segundo punto: inversión en el taller.
Y ahora si, ya tengo el diseño, el taller y me dispongo a hacer una estilográfica. Ah! no tengo material!!!
Materiales: la ebonita, no es cara, pero tampoco barata. Tampoco es fácil comprarla!! me costó su tiempo que alguien mela vendiera. Si es negra, unos 30 euros la barra de 1 m. Y si es de color, algo más del doble. Ojo, con un metro no salen 6 plumas, que se desperdicia material. Pongamos que salen unas 4.
Las maderas algo más baratas algunas, pero con más limitaciones. Y el celuloide... difícil de encontrar.
Ahi hay que sumarle el plumín (la mayoría de gente/marcas no los fabrican, se compran y ya sabéis que uno de oro no baja de los 50 euros mínimo), el alimentador, el sistema de carga...
Tercer punto: costes directos de materiales y accesorios
Bueno, ya lo tenemos todo: al talleeeeeer!!
Y cuánto vale nuestro tiempo? Un ejemplo, un día, paseando por un mercadillo cerca de la playa, vi un artesano que vendía unos colgantes hechos con conchas que eran una maravilla. Conchas preciosas, insertadas en una pieza de plata, pulidos que brillaban como un diamante... y valían 3 euros!!! pero cuánto tiempo se tardaba en hacer uno? a cuanto cobraba su hora de trabajo?. Pues a nada, sencillamente. Hago tantas piezas, vendo tantas y me gano la vida como puedo... Si ese artesano tasara su hora igual que hace el técnico que nos repara la lavadora, el colgante valdría 300 euros.
Pero claro, si quiero hacer plumas para ganarme la vida... Yo tengo tres hijos, una hipoteca, muchos gastos... pues o las vendo caras, o no sobrevivo. Nada, es broma.
Pero si que es verdad que si contamos el diseño, la inversión, los costes directos etc. Una pluma de Gabriel, a mi no me parece cara. DIferente es si estoy dispuesto a pagar por ella su precio. Romillo juega otra liga y no entraré a valorar lo que hace.
Yo no hago plumas para vender, sólo como afición, pero insisto que aunque me lo tome como un hobbie, no es un hobie barato, ni mucho menos.
Seguiré en otro momento, hoy ha sido un dia largo, pero me gustaría explicaros más detalles.
Un saludo y gracias por aguantar mis rollos
Rubèn