lean76
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Sigo con Geneva Watch Days contando lo que pude ver, con mis propias fotos y complementando con información de la propia marca publicada online. Esta vez Louis Erard, que fue de las marcas donde más tiempo estuve.
Nació en 1929 en La Chaux de Fonds, como escuela de relojería y empresa de cajas, y los primeros relojes con su nombre son de 1931. Desde 1992 está en Le Noirmont, en el Jura. Lo que la ha puesto donde está hoy es la estrategia de colaboraciones de Manuel Emch: invitar a relojeros independientes y a artesanos a trabajar sobre el regulador y sobre la caja Noirmont, que son las señas de la casa, sin irse a precios de otra galaxia. A Emch pude conocerlo en persona, y fue él quien más tarde me presentó Kollokium.
Le Régulateur Louis Erard x Alain Silberstein Blue, de la colección Hall of Fame. 40 mm, caja de titanio grado 2 microgranallado con piezas en titanio grado 5 pulido, esfera azul sunray, 100 metros y correa de nailon azul jaspeado con cierre de gancho y bucle. Calibre Sellita SW266-1 automático, con unas 38 horas de reserva. Limitado a 178 piezas. La Hall of Fame la estrenaron en marzo de este año como una línea permanente para las colaboraciones de largo recorrido, con producción anual controlada en lugar de tiradas cerradas. La idea es dejar de tratar cada colaboración como algo puntual y darle un sitio fijo donde pueda seguir existiendo año tras año. Este Régulateur Blue, en concreto, sí es una edición de 178 piezas.
La siguiente es La Semaine Louis Erard x Alain Silberstein Khaki. Misma caja de 40 mm en titanio, 11,80 de grosor y 47 de asa a asa, 100 metros. Aquí las horas y los minutos van al centro, con el disco de caritas de Silberstein para los días y la fecha a las 6. Sellita SW220-1 automático, 28.800 alt/h y 38 horas de reserva.
Enseguida me mostraron el Time Eater Tourbillon, el primero de la saga con Konstantin Chaykin que lleva esta complicación. Un ojo arriba que da las horas, una boca abajo, y la boca lleva dentro la jaula del tourbillón con una lengua roja que hace de segundero. La aguja central de minutos remata en dos manos de monstruo, una hace la peineta y la otra los cuernos, que se ven perfectamente. Caja de acero pulido, 42 mm, 12,65 de grosor y 49,6 de asa a asa. Calibre BCP T02, manual, desarrollado para Louis Erard por Olivier Mory en La Chaux de Fonds, 19 rubíes, 21.600 alt/h y unas 100 horas de reserva, con Côtes de Genève circulares. El mismo movimiento que monta el Tourbillon Régulateur de Silberstein. Edición de 78 piezas la verde, numerada en el fondo. La correa es de piel de sapo. Hay dos versiones: la verde es la de Louis Erard y la azul la de Chaykin. Esta es la verde. Me gustó muchísimo, pero el tourbillón lo hacía muy caro.
Después vinieron estos dos: son Time Eaters sin tourbillón, de entregas anteriores. Mismo planteamiento, ojo arriba y boca abajo, pero con el motivo de dientes en lugar de la jaula. Cambian el anillo de minutos y el fondo. Los dientes de la boca, girando constantemente, hacen como si el reloj se estuviera comiendo el tiempo. En mano se entiende mejor: no es una cara dibujada encima de una esfera, es un regulador al que le han movido los indicadores hasta que las horas hacen de ojo y los segundos de boca.
El siguiente fue el que más tiempo tuve en la mano. El Gravée Main, de la serie Métiers d'Art. Caja Noirmont de 42 mm en acero, 12,25 de grosor y 49,9 de asa a asa, grabados enteramente a mano: caja, bisel, asas, corona y hebilla. El trabajo es de Maksym Shavlak, relojero y grabador ucraniano, con más de 50 horas por pieza usando buriles, punta seca y sombreado a mano. Motivo floral barroco sacado de los relojes de bolsillo del XVIII. La esfera es de laca negra a propósito, para que no compita con la caja. Sellita SW261-1 automático, grado elaboré, 31 rubíes, 4 Hz y 38 horas de reserva, con horas y minutos centrales y segundero pequeño a las 6. Edición de 99 piezas y cada una es única, porque al ser grabado a mano no hay dos iguales.
Y, finalmente, este es el Noirmont Fil d'Or, hecho con WireArt. Lo que se ve en la esfera no está impreso ni grabado: son 2.320 hilos de oro de 25 micras cada uno, tres veces más finos que un pelo, colocados sobre laca negra. Más 3.660 puntos de soldadura que forman el anillo de minutos, los índices y rematan los bordes del dibujo. Cada hilo se estira, se coloca y se suelda uno a uno bajo binocular. El motivo de cubos es un guiño al damero que hicieron en 2021 en guillochado a mano y en 2023 en marquetería de madera en miniatura. Esto es lo que a mí me parece más interesante de la casa. Han encontrado la manera de meter técnicas de verdad en relojes que se pueden comprar, y para mí eso vale más que el hecho de que sean divertidos.
Todo el trabajo que está haciendo Manuel Emch con Louis Erard es espectacular. Me encanta.
El que más me gusta, sin duda, es el primero. Y ojalá pueda sumarlo a mi colección.
Espero que os haya gustado esta nota.
Nació en 1929 en La Chaux de Fonds, como escuela de relojería y empresa de cajas, y los primeros relojes con su nombre son de 1931. Desde 1992 está en Le Noirmont, en el Jura. Lo que la ha puesto donde está hoy es la estrategia de colaboraciones de Manuel Emch: invitar a relojeros independientes y a artesanos a trabajar sobre el regulador y sobre la caja Noirmont, que son las señas de la casa, sin irse a precios de otra galaxia. A Emch pude conocerlo en persona, y fue él quien más tarde me presentó Kollokium.
Le Régulateur Louis Erard x Alain Silberstein Blue, de la colección Hall of Fame. 40 mm, caja de titanio grado 2 microgranallado con piezas en titanio grado 5 pulido, esfera azul sunray, 100 metros y correa de nailon azul jaspeado con cierre de gancho y bucle. Calibre Sellita SW266-1 automático, con unas 38 horas de reserva. Limitado a 178 piezas. La Hall of Fame la estrenaron en marzo de este año como una línea permanente para las colaboraciones de largo recorrido, con producción anual controlada en lugar de tiradas cerradas. La idea es dejar de tratar cada colaboración como algo puntual y darle un sitio fijo donde pueda seguir existiendo año tras año. Este Régulateur Blue, en concreto, sí es una edición de 178 piezas.
La siguiente es La Semaine Louis Erard x Alain Silberstein Khaki. Misma caja de 40 mm en titanio, 11,80 de grosor y 47 de asa a asa, 100 metros. Aquí las horas y los minutos van al centro, con el disco de caritas de Silberstein para los días y la fecha a las 6. Sellita SW220-1 automático, 28.800 alt/h y 38 horas de reserva.
Enseguida me mostraron el Time Eater Tourbillon, el primero de la saga con Konstantin Chaykin que lleva esta complicación. Un ojo arriba que da las horas, una boca abajo, y la boca lleva dentro la jaula del tourbillón con una lengua roja que hace de segundero. La aguja central de minutos remata en dos manos de monstruo, una hace la peineta y la otra los cuernos, que se ven perfectamente. Caja de acero pulido, 42 mm, 12,65 de grosor y 49,6 de asa a asa. Calibre BCP T02, manual, desarrollado para Louis Erard por Olivier Mory en La Chaux de Fonds, 19 rubíes, 21.600 alt/h y unas 100 horas de reserva, con Côtes de Genève circulares. El mismo movimiento que monta el Tourbillon Régulateur de Silberstein. Edición de 78 piezas la verde, numerada en el fondo. La correa es de piel de sapo. Hay dos versiones: la verde es la de Louis Erard y la azul la de Chaykin. Esta es la verde. Me gustó muchísimo, pero el tourbillón lo hacía muy caro.
Después vinieron estos dos: son Time Eaters sin tourbillón, de entregas anteriores. Mismo planteamiento, ojo arriba y boca abajo, pero con el motivo de dientes en lugar de la jaula. Cambian el anillo de minutos y el fondo. Los dientes de la boca, girando constantemente, hacen como si el reloj se estuviera comiendo el tiempo. En mano se entiende mejor: no es una cara dibujada encima de una esfera, es un regulador al que le han movido los indicadores hasta que las horas hacen de ojo y los segundos de boca.
El siguiente fue el que más tiempo tuve en la mano. El Gravée Main, de la serie Métiers d'Art. Caja Noirmont de 42 mm en acero, 12,25 de grosor y 49,9 de asa a asa, grabados enteramente a mano: caja, bisel, asas, corona y hebilla. El trabajo es de Maksym Shavlak, relojero y grabador ucraniano, con más de 50 horas por pieza usando buriles, punta seca y sombreado a mano. Motivo floral barroco sacado de los relojes de bolsillo del XVIII. La esfera es de laca negra a propósito, para que no compita con la caja. Sellita SW261-1 automático, grado elaboré, 31 rubíes, 4 Hz y 38 horas de reserva, con horas y minutos centrales y segundero pequeño a las 6. Edición de 99 piezas y cada una es única, porque al ser grabado a mano no hay dos iguales.
Y, finalmente, este es el Noirmont Fil d'Or, hecho con WireArt. Lo que se ve en la esfera no está impreso ni grabado: son 2.320 hilos de oro de 25 micras cada uno, tres veces más finos que un pelo, colocados sobre laca negra. Más 3.660 puntos de soldadura que forman el anillo de minutos, los índices y rematan los bordes del dibujo. Cada hilo se estira, se coloca y se suelda uno a uno bajo binocular. El motivo de cubos es un guiño al damero que hicieron en 2021 en guillochado a mano y en 2023 en marquetería de madera en miniatura. Esto es lo que a mí me parece más interesante de la casa. Han encontrado la manera de meter técnicas de verdad en relojes que se pueden comprar, y para mí eso vale más que el hecho de que sean divertidos.
Todo el trabajo que está haciendo Manuel Emch con Louis Erard es espectacular. Me encanta.
El que más me gusta, sin duda, es el primero. Y ojalá pueda sumarlo a mi colección.
Espero que os haya gustado esta nota.
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