Goldoff
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Con el Arceau Cavalier en Formes, Hermès lleva una de las señas de identidad de su relojería —la capacidad de convertir la esfera en un territorio de expresión artística— a una ejecución particularmente compleja. El resultado combina tourbillon, repetición de minutos y decoración artesanal en una pieza donde la mecánica queda parcialmente subordinada a una composición visual de marcado carácter escultórico.
La base es una caja Arceau de 43 mm en oro blanco, de líneas deliberadamente contenidas, que contrasta con la extraordinaria complejidad de la esfera. Esta se construye mediante la combinación de pintura miniatura sobre y bajo zafiro, elementos grabados y aplicaciones de oro pintadas a mano. El cristal de zafiro, pintado por ambas caras, se sitúa directamente sobre la esfera y genera, mediante diferentes niveles de transparencia, una apreciable sensación de profundidad.
El protagonista es un jinete deconstruido en formas geométricas, obra de Gianpaolo Pagni, cuya composición procede originalmente de un diseño para pañuelo inspirado en una litografía ecuestre de la colección Émile Hermès. A las seis horas aparece un tourbillon Lift, cuya jaula reproduce la característica H doble del histórico ascensor de la boutique parisina de la Maison.
Bajo esta escenografía se encuentra el calibre manufactura H1924, un movimiento mecánico de cuerda manual de 30 mm de diámetro y apenas 6,1 mm de grosor. Su frecuencia de 3 Hz y sus 90 horas de reserva de marcha son cifras especialmente interesantes teniendo en cuenta que debe integrar dos complicaciones de considerable entidad: el tourbillon y una repetición de minutos, esta última completamente invisible desde el lado de la esfera.
Limitado a seis ejemplares, el Arceau Cavalier en Formes representa, más que una demostración de complicaciones aisladas, una interpretación particularmente sofisticada del concepto de reloj como objeto artístico.
La base es una caja Arceau de 43 mm en oro blanco, de líneas deliberadamente contenidas, que contrasta con la extraordinaria complejidad de la esfera. Esta se construye mediante la combinación de pintura miniatura sobre y bajo zafiro, elementos grabados y aplicaciones de oro pintadas a mano. El cristal de zafiro, pintado por ambas caras, se sitúa directamente sobre la esfera y genera, mediante diferentes niveles de transparencia, una apreciable sensación de profundidad.
El protagonista es un jinete deconstruido en formas geométricas, obra de Gianpaolo Pagni, cuya composición procede originalmente de un diseño para pañuelo inspirado en una litografía ecuestre de la colección Émile Hermès. A las seis horas aparece un tourbillon Lift, cuya jaula reproduce la característica H doble del histórico ascensor de la boutique parisina de la Maison.
Bajo esta escenografía se encuentra el calibre manufactura H1924, un movimiento mecánico de cuerda manual de 30 mm de diámetro y apenas 6,1 mm de grosor. Su frecuencia de 3 Hz y sus 90 horas de reserva de marcha son cifras especialmente interesantes teniendo en cuenta que debe integrar dos complicaciones de considerable entidad: el tourbillon y una repetición de minutos, esta última completamente invisible desde el lado de la esfera.
Limitado a seis ejemplares, el Arceau Cavalier en Formes representa, más que una demostración de complicaciones aisladas, una interpretación particularmente sofisticada del concepto de reloj como objeto artístico.