Monsignore
Habitual
Sin verificar
El relojillo este lo he presentado en algún hilo, se lo compró mi abuelo materno al licenciarse de la mili (en los Húsares de la Princesa), allá por el mil novecientos veintialgo. Como jamás había visto un relojero, y como había dejado de funcionar, y como tenía humedad y condensación, y como quería trastear con algo, pues allá que me fui.
Hay que decir que, en un reloj de más de cien años, no es posible (o se escapa a mis habilidades) encontrar algo parecido a una hoja técnica, así que he tenido que tocar de oído. Que Dios nos coja confesaos.
Tal y como estaba al empezar. Sin funcionar, y con humedades sospechosas.
La tapa.
Para empezar, abrimos la tapa trasera y, mientras sujetamos firmemente la corona, movemos el trinquete para asegurarnos de que el muelle real esté completamente destensado (spoiler: No lo estaba. Y nos podía haber dado un disgusto muy serio).
Aflojamos el tornillo del remontoir, y retiramos la tija.
Retiramos el cristal.
Giramos 180 grados los dos tornillos de fijación de la caja, y retiramos el mecanismo. Caja y cristal van a una campana.
Colocamos el calibre en un portamovimientos, y ponemos un protector de dial.
Retiramos las agujas.
Ahora retiramos los tornillos de fijación de la esfera (tres), y quitamos la esfera. La esfera va a otra campana.
Retiramos los calcos (lleva dos) y la rueda de horas. Siempre que sea posible, emplearemos pinzas de latón, madera o plástico, que se trata de no dejar marcas.
Fuera la rueda de transmisión.
Fuera el muelle de tirette y la rueda de minutería.
Con una palanca y unas pinzas, retiramos la chausée.
Fuera el tornillo del puente del volante. He sufrido mucho con las espirales, así que, en cuanto tengo oportunidad, pongo el volante a buen recaudo.
El puente de volante va al pinchito y a una campana. Ahora ya está a salvo.
Aflojamos los tornillos del puente del áncora y lo levantamos con un palito de madera.
Retiramos el puente del áncora y el áncora.
Retiramos el puente de rodaje.
Fuera con la rueda de escape, dejamos las demás en su sitio.
Retiramos la rueda de corona, el trinquete, la rochette, el puente de barrilete, el tren de rodaje y el barrilete. El muelle de trinquete se queda en la platina.
Retiramos la báscula y el tirette.
Fuera la placa de contrapiedra del volante. La contrapiedra va a una cajita especial y se guarda a buen recaudo.
Y ya tenemos todo el pescao vendido. Acostumbro a almacenar las piezas por conjuntos, y así no tengo luego confusiones con qué tornillo va en qué puente (mentira, siempre se me trabuca alguno).
Primera fila:
Segunda fila:
Pos ya está desmontao. Pasamos a la lavadora con todo (menos el volante y las piedras, que tienen sesión propia de lavado) y vamos a volver a montar.
Hay que decir que, en un reloj de más de cien años, no es posible (o se escapa a mis habilidades) encontrar algo parecido a una hoja técnica, así que he tenido que tocar de oído. Que Dios nos coja confesaos.
Tal y como estaba al empezar. Sin funcionar, y con humedades sospechosas.
La tapa.
Para empezar, abrimos la tapa trasera y, mientras sujetamos firmemente la corona, movemos el trinquete para asegurarnos de que el muelle real esté completamente destensado (spoiler: No lo estaba. Y nos podía haber dado un disgusto muy serio).
Aflojamos el tornillo del remontoir, y retiramos la tija.
Retiramos el cristal.
Giramos 180 grados los dos tornillos de fijación de la caja, y retiramos el mecanismo. Caja y cristal van a una campana.
Colocamos el calibre en un portamovimientos, y ponemos un protector de dial.
Retiramos las agujas.
Ahora retiramos los tornillos de fijación de la esfera (tres), y quitamos la esfera. La esfera va a otra campana.
Retiramos los calcos (lleva dos) y la rueda de horas. Siempre que sea posible, emplearemos pinzas de latón, madera o plástico, que se trata de no dejar marcas.
Fuera la rueda de transmisión.
Fuera el muelle de tirette y la rueda de minutería.
Con una palanca y unas pinzas, retiramos la chausée.
Fuera el tornillo del puente del volante. He sufrido mucho con las espirales, así que, en cuanto tengo oportunidad, pongo el volante a buen recaudo.
El puente de volante va al pinchito y a una campana. Ahora ya está a salvo.
Aflojamos los tornillos del puente del áncora y lo levantamos con un palito de madera.
Retiramos el puente del áncora y el áncora.
Retiramos el puente de rodaje.
Fuera con la rueda de escape, dejamos las demás en su sitio.
Retiramos la rueda de corona, el trinquete, la rochette, el puente de barrilete, el tren de rodaje y el barrilete. El muelle de trinquete se queda en la platina.
Retiramos la báscula y el tirette.
Fuera la placa de contrapiedra del volante. La contrapiedra va a una cajita especial y se guarda a buen recaudo.
Y ya tenemos todo el pescao vendido. Acostumbro a almacenar las piezas por conjuntos, y así no tengo luego confusiones con qué tornillo va en qué puente (mentira, siempre se me trabuca alguno).
Primera fila:
- Bolita de rodico (esa se ha colao ahí).
- Piñón de remontoir y corredizo.
- Tornillos de fijación del dial.
- Calcos y rueda de horas.
- Rueda de transmisión y placa de fijación de la misma, con su tornillo.
- Tirette y tornillo.
- Muelle de tirette y tornillo.
- Rueda de minutería.
- Chaussée.
- Trinquete y tornillo.
- Puente de áncor, áncora y sus tornillos.
- Placa de contrapiedra del volante y tornillo
Segunda fila:
- Tija de remontoir y corona.
- Agujas.
- Puente de rodaje y tornillos.
- Rueda de escape, intermedia y primera.
- Rueda de minutería, rochette con su tornillo.
- Rueda de corona y tornillo.
- Puente de barrilete.
- Tornillos del puente de barrilete.
- Barrilete.
- Báscula, tirette y tornillo.
- Platina.
Pos ya está desmontao. Pasamos a la lavadora con todo (menos el volante y las piedras, que tienen sesión propia de lavado) y vamos a volver a montar.