@Judas Iscariote compañero, en este foro no necesito que me traten de "usted", pero gracias por su formalidad.
Se me olvidó comenzar diciendo que en lo básico estamos de acuerdo. En principio las reformas restan valor al objeto... pero yo quise mostrar que la realidad es mucho más variada que todo eso y a veces genera casuísticas muy poco predecibles. Y que son fenómenos curiosos, sin entrar en que a veces nos gusten y a veces no.
Yo he mencionado una vez que tengo una pluma comprada en mercadillo con el nombre de un fraile misionero grabado en ella. Bien, eso puede, de entrada, servirme a mí para regatearle al mercader unos euros so pretexto de que "no está intacta". Pero si resulta que si el misionero en cuestión se convierte en una personalidad valorada, la cosa cambia. Y las razones por las que un usuario de pluma, sea un fraile misionero, un escritor aficionado como Kafka, o un guitarrista no especialmente virtuoso como Kurt Kobain, pueden llegar a ser personajes universales son bastante difíciles de prever. ---- Y más aún dado que el proceso es cualquier cosa menos racional y tira más bien hacia un tipo de emotividad fanático-supersticioso-religiosa (sin ánimo de ofender) en que el objeto se convierte en reliquia... y para rematarlo, la reliquia se comercializa, es decir, se vuelve dinero.
Otro caso contrario que me puede pasar es el de que también adquirí un juego Sheaffer touchdown que, por la inscripción del clip, parece que le fue regalado por el Athletic Club de Bilbao a un jugador (que más tarde tuvo bastante fama, al menos a nivel local), y en este caso el desconocimiento del mercader acerca del hipotético origen del estuche me permitió adquirirlo más barato que si entra en la balanza el valor histórico que podría darle el personaje.
Pero supongo que nada de esto tiene que ver con el elemental e ingenuo deseo del compañero
@Cristobal de adornar su pluma.