charlitos
Crono-doctorando
Sin verificar
Buenas tardes,
Hacia tiempo que me rondaba la idea de darle un cambio de aires a mis Pams.
La oferta en cuanto a correas es tan amplia, que uno no sabe a dónde acudir. No obstante, alguna vez hablé con mi buen amigo Francis, sobre un proveedor que al parecer calcaba? o mantenía relación ? o había hecho? correas para Panerai en su etapa militar y Pre-V.
La idea quedó ahí, hasta que hace un tiempo volvimos a hablar del tema y dimos con Cuoierie Meccaniche Brelli, o lo que es lo mismo, los proveedores de toda la vida de correas de Panerai.
Os copio y pego la historia traída de su web.
“El 2 de mayo de 1901, Bruno Bartalucci, apodado "Brelli", nació en un pequeño pueblo del centro de la Toscana. A los veinte años, abrió una tienda en Castelnuovo D'Elsa, donde fabricaba zapatos, botas y accesorios de cuero. Se hizo famoso en la zona y en Florencia por su piel de vacuno especial, que él mismo volvía a engrasar, lo que hacía que sus botas fueran excepcionalmente impermeables. En 1937, Giuseppe Panerai, cliente de la zapatería del Sr. Ippolito Sabatini, cuñado de Bruno, compró unas botas fabricadas por Brelli. Panerai se percató de inmediato de la excepcional impermeabilidad de las botas y de que importantes y secretos proyectos propuestos por el Ministerio de la Marina Real podrían llevarse a cabo con el cuero tratado por el propio Brelli, por lo que decidió indagar más.
Panerai conoció a Brelli en las semanas siguientes, y a finales de junio de 1938 nació una relación laboral y de amistad que duraría casi veinte años. De hecho, tras superar el escrutinio de los inspectores de la Marina Real, Bruno suministró a la Marina Real, y en particular a los buzos, los registradores de rayos gamma y los comandos de la Decima Flottiglia MAS, así como a G. Panerai & Figli, correas de reloj fabricadas con su piel de vacuno especial, resistente a la erosión causada por la inmersión prolongada en agua salobre, para lo que se convertiría en el legendario Luminor Panerai. Al año siguiente, el hijo mayor de Bruno, Euro, se graduó en Florencia con un título en mecánica, y dada la amistad entre Brelli y Panerai, Panerai contrató a Euro para unirse al estudio de diseño de Officine Galileo en Florencia como diseñador asistente. Dado su extraordinario talento para la mecánica y el dibujo técnico, Euro pronto se ganó el reconocimiento por su trabajo, hasta el punto de que, cuando fue necesario, se le asignó a operaciones de montaje y mantenimiento de torretas de telemetría en buques de guerra de la Marina Real. Tras su llamamiento a las armas, Euro partió hacia el centro de entrenamiento de reclutas de la Marina en Venecia, antes de ser trasladado a la base naval de Tarento. A bordo del Trento de la Marina Real y posteriormente en un destructor de escolta, realizó innumerables travesías del estrecho de Sicilia, defendiendo convoyes italianos. Tras sobrevivir al bombardeo de Nápoles, falleció la noche del 12 de agosto de 1943 en el hospital militar de Castellammare di Stabia, a consecuencia de infecciones derivadas de sus heridas.
Bruno Bartalucci siguió suministrando correas a G. Panerai & Figlio hasta principios de la década de 1950, cuando, al recibir el encargo de abrir una fábrica de calzado, cerró Cuoierie Meccanizzate Bruno Brelli. Fabrizio Ciampi, único heredero del negocio de su abuelo, reabrió Cuoierie Meccaniche Brelli en 1982 tras trabajar en la histórica fábrica de calzado de sus padres. El destino a veces se presenta de las maneras más insólitas, y esto ocurrió cuando Rudi Brusconi, mano derecha del oficial Dino Zei, quien le había sucedido como director de Officine Panerai, se dirigió a Fabrizio "Brelli" para solicitarle cincuenta cinturones de señaleros, de los cuales Fabrizio había realizado muestras. Solo más tarde descubrió que Cuoierie Meccaniche Brelli se dedicaba principalmente a la fabricación de correas de reloj. Rudi Brusconi, al percatarse de la excepcional calidad de los cueros que ofrecía la Cuoierie, lo comentó con el comandante Zei, quien inmediatamente encargó una muestra a Fabrizio Ciampi. Esa muestra, hecha de cuero color coñac, fue la chispa que dio origen al Araba Fenice. Casi sesenta años después, en 1992, otro "Brelli" volvió a fabricar correas para Officine Panerai. Fabrizio, atendiendo a las peticiones de Panerai, transmitidas por Dino Zei, descubrió y patentó Kodiak, un cuero especial tratado para aumentar la durabilidad de sus correas en agua salada, que adornó los relojes Panerai hasta 1997. Correas como la Kodiak negra, la de piel de tiburón y la de cuero de collar se convirtieron en símbolos de fiabilidad que perduran hasta hoy, inseparablemente ligadas a la leyenda de Panerai”.
Intangibles a raudales, que a muchos os dan igual, pero que para mí (y otros tantos) es una parte importante de esta afición.
Le comenté el plan a cuatro amigotes, y hoy después de unas seis semanas he recibido el pedido.
Destacar el papel de Beatrice, atenta, amable y profesional.
Abrazos.
Hacia tiempo que me rondaba la idea de darle un cambio de aires a mis Pams.
La oferta en cuanto a correas es tan amplia, que uno no sabe a dónde acudir. No obstante, alguna vez hablé con mi buen amigo Francis, sobre un proveedor que al parecer calcaba? o mantenía relación ? o había hecho? correas para Panerai en su etapa militar y Pre-V.
La idea quedó ahí, hasta que hace un tiempo volvimos a hablar del tema y dimos con Cuoierie Meccaniche Brelli, o lo que es lo mismo, los proveedores de toda la vida de correas de Panerai.
Os copio y pego la historia traída de su web.
“El 2 de mayo de 1901, Bruno Bartalucci, apodado "Brelli", nació en un pequeño pueblo del centro de la Toscana. A los veinte años, abrió una tienda en Castelnuovo D'Elsa, donde fabricaba zapatos, botas y accesorios de cuero. Se hizo famoso en la zona y en Florencia por su piel de vacuno especial, que él mismo volvía a engrasar, lo que hacía que sus botas fueran excepcionalmente impermeables. En 1937, Giuseppe Panerai, cliente de la zapatería del Sr. Ippolito Sabatini, cuñado de Bruno, compró unas botas fabricadas por Brelli. Panerai se percató de inmediato de la excepcional impermeabilidad de las botas y de que importantes y secretos proyectos propuestos por el Ministerio de la Marina Real podrían llevarse a cabo con el cuero tratado por el propio Brelli, por lo que decidió indagar más.
Panerai conoció a Brelli en las semanas siguientes, y a finales de junio de 1938 nació una relación laboral y de amistad que duraría casi veinte años. De hecho, tras superar el escrutinio de los inspectores de la Marina Real, Bruno suministró a la Marina Real, y en particular a los buzos, los registradores de rayos gamma y los comandos de la Decima Flottiglia MAS, así como a G. Panerai & Figli, correas de reloj fabricadas con su piel de vacuno especial, resistente a la erosión causada por la inmersión prolongada en agua salobre, para lo que se convertiría en el legendario Luminor Panerai. Al año siguiente, el hijo mayor de Bruno, Euro, se graduó en Florencia con un título en mecánica, y dada la amistad entre Brelli y Panerai, Panerai contrató a Euro para unirse al estudio de diseño de Officine Galileo en Florencia como diseñador asistente. Dado su extraordinario talento para la mecánica y el dibujo técnico, Euro pronto se ganó el reconocimiento por su trabajo, hasta el punto de que, cuando fue necesario, se le asignó a operaciones de montaje y mantenimiento de torretas de telemetría en buques de guerra de la Marina Real. Tras su llamamiento a las armas, Euro partió hacia el centro de entrenamiento de reclutas de la Marina en Venecia, antes de ser trasladado a la base naval de Tarento. A bordo del Trento de la Marina Real y posteriormente en un destructor de escolta, realizó innumerables travesías del estrecho de Sicilia, defendiendo convoyes italianos. Tras sobrevivir al bombardeo de Nápoles, falleció la noche del 12 de agosto de 1943 en el hospital militar de Castellammare di Stabia, a consecuencia de infecciones derivadas de sus heridas.
Bruno Bartalucci siguió suministrando correas a G. Panerai & Figlio hasta principios de la década de 1950, cuando, al recibir el encargo de abrir una fábrica de calzado, cerró Cuoierie Meccanizzate Bruno Brelli. Fabrizio Ciampi, único heredero del negocio de su abuelo, reabrió Cuoierie Meccaniche Brelli en 1982 tras trabajar en la histórica fábrica de calzado de sus padres. El destino a veces se presenta de las maneras más insólitas, y esto ocurrió cuando Rudi Brusconi, mano derecha del oficial Dino Zei, quien le había sucedido como director de Officine Panerai, se dirigió a Fabrizio "Brelli" para solicitarle cincuenta cinturones de señaleros, de los cuales Fabrizio había realizado muestras. Solo más tarde descubrió que Cuoierie Meccaniche Brelli se dedicaba principalmente a la fabricación de correas de reloj. Rudi Brusconi, al percatarse de la excepcional calidad de los cueros que ofrecía la Cuoierie, lo comentó con el comandante Zei, quien inmediatamente encargó una muestra a Fabrizio Ciampi. Esa muestra, hecha de cuero color coñac, fue la chispa que dio origen al Araba Fenice. Casi sesenta años después, en 1992, otro "Brelli" volvió a fabricar correas para Officine Panerai. Fabrizio, atendiendo a las peticiones de Panerai, transmitidas por Dino Zei, descubrió y patentó Kodiak, un cuero especial tratado para aumentar la durabilidad de sus correas en agua salada, que adornó los relojes Panerai hasta 1997. Correas como la Kodiak negra, la de piel de tiburón y la de cuero de collar se convirtieron en símbolos de fiabilidad que perduran hasta hoy, inseparablemente ligadas a la leyenda de Panerai”.
Intangibles a raudales, que a muchos os dan igual, pero que para mí (y otros tantos) es una parte importante de esta afición.
Le comenté el plan a cuatro amigotes, y hoy después de unas seis semanas he recibido el pedido.
Destacar el papel de Beatrice, atenta, amable y profesional.
Abrazos.
