Volverán
Te juro que volverán
Ese amor verdadero
Cuando era pequeño
Seguro que volverá
Y me joderán
Seguro me joderán
Además del clavazo
El reloj me cascaráaaaan
Y volveré
Fijo que volveré
3 o 4 veces
Hasta que me lo arreglen
Fijo que volveré
(PD: basado en hechos reales)
En la huerta del Señor hay de todo,
dulce y amargo, torcido y en flor,
hasta cabroncetes —como los pimientos de Padrón—
que pican sin aviso ni pudor.
Y está el relojero de arriba,
tan medido en su tic y en su son,
como aquel de la funeraria
que a mi padre, jardinero del camposanto,
le hablaba con grave intención:
—No deseo el mal a nadie,
ni sombra, ni pena, ni error,
pero que nunca me falte el trabajo,
que es ley de vida… y del reloj.