Es el resultado de la velocidad a la que hacemos todo hoy. Hace años, sólo a los médicos se les "dejaba" tener mala letra

. La letra, la buena caligrafía, era la imagen de la persona. Hoy hemos cambiado la caligrafía por la velocidad y la eficiencia: el resultado es una taquigrafía personal casi incompresible para los demás. Lo siguiente ya es la absoluta falta de cuidado en la ortografía. Todo esto viene a que casi en un 99% escribimos para nosotros, los escritos para los demás se hacen a ordenador con tipografía normalizada.
Todo esto viene a que los plumines flexibles facilitan la escritura con una determinada caligrafía, pero para la que se necesita tener tiempo y haber invertido horas de aprendizaje.