El Gobierno canario aprueba hoy la creación de nuevos impuestos para hacer frente a los fuertes recortes procedentes del Estado. Se trata de un impuesto que gravará a las grandes superficies comerciales y
un tributo sobre los depósitos bancarios. A estos nuevos gravámenes se añade el incremento de varios tipos y operaciones del IGIC, Combustibles, la recuperación del Impuesto de Sucesiones y Donaciones y la reducción de las bonificaciones fiscales del IRPF y del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales. La previsión del Ejecutivo es recaudar unos 230 millones de euros.
Estas medidas para incrementar los ingresos y los recortes que se aprueban hoy en materia de gastos corrientes, personal y transferencias corrientes suman cerca de 500 millones de euros. El Ejecutivo continuará trabajando en nuevas medidas en las próximas semanas ya que el ajuste total al presupuesto autonómico alcanza los 800 millones de euros.
Hacienda lleva hoy al Consejo de Gobierno una reforma fiscal de amplio calado, la más importante de la última década. La demostración más palpable de la urgencia del Ejecutivo por aumentar los ingresos es que no sólo se van a tocar los principales tributos que nutren las arcas autonómicas, sino que se crean nuevas figuras impositivas para incrementar la recaudación.
Los nuevos tributos sobre las grandes superficies y sobre los depósitos bancarios son gravámenes que ya se están aplicando en otras comunidades autónomas --- ¿en cuales? --- y que ahora se asumen por el Gobierno de Paulino Rivero ante el descuadre de 800 millones de euros que ha provocado el descenso de las partidas del Estado.
El tributo sobre las grandes superficies ya se planteó hace unos años por el PSC pero fue rechazado en el Parlamento por el pacto CC-PP. Se trata de un impuesto que grava en función de los metros cuadrados de los grandes establecimientos comerciales.
El impuesto sobre los depósitos bancarios es un
gravamen que las comunidades autónomas cargan a las entidades financieras con sede en sus territorios en forma de porcentaje sobre los depósitos que acumulan en sus balances. Por ambos gravámenes la Comunidad Autónoma prevé ingresar unos 30 millones de euros en el segundo semestre del año.
El presidente Paulino Rivero y el consejero de Economía y Hacienda, Javier González Ortiz, explicaron las líneas generales del incremento de impuestos en sendas reuniones que mantuvieron ayer con los representantes de cabildos, ayuntamientos, organizaciones empresariales y sindicatos.
En el anteproyecto de ley que se aprueba hoy por el Consejo de Gobierno, el Ejecutivo planteará también medidas para ajustar los gastos de personal mediante la reducción de los salarios de los funcionarios y nuevos recortes en cargos públicos y personal de confianza hasta alcanzar una cifra cercana a los 200 millones de euros. También se realizarán nuevos ajustes en los gastos corrientes y en las transferencias corrientes del presupuesto por unos 90 millones de euros más.
El consejero de Economía y Hacienda indicó que la situación es "extrema" debido a los recortes que se producirán con los Presupuestos Generales del Estado para 2012 y comentó que cada día que pasa sin tomar medidas para recuperar esa disminución es tiempo perdido para las arcas autonómicas.
Lo que los bancos tengan que pagar por ese gravamen incidirá directamente en el interes pagado por la entidad por los depositos a los clientes.




