charlitos
Crono-doctorando
Sin verificar
Buenas tardes,
Para sorpresa de nadie
, os muestro el que es el segundo reloj que he añadido al arrejuntamiento en lo que va de 2026. Tengo pendiente, si las ganas y los niños me lo permiten, hacer uno del LIP que he dejado caer en algún hilo de los diarios. No obstante, y para quién no lo haya visto, es esta cosa (que me encanta por cierto).
La pieza que muestro a continuación, representa el esfuerzo de Heuer, recordemos que compró a Leonidas en la década de los sesenta, por ofrecer a un público muy concreto, relojes más asequibles. Para ello se optó por una caja de resina, y el movimiento más económico con la complicación de cronógrafo disponible en el mercado: El EB 8420, fabricado por Ebauches Bettlach. Así, se consiguió reducir el coste en un tercio. Un Heuer en la época tenía un PVP de unos 200 dólares, y este modelo se podía comprar por unos 70.
Nacido en los setenta, el objetivo fue un público muy concreto: los jóvenes. El primer paso sería el de asociar el reloj a ideales como la libertad, modernidad y rebeldía. Para ello, nada mejor que apropiarse del imaginario de la película "Easy Rider", y adoptar su título como nombre del modelo. Para hacer tangible este espíritu transgresor, la marca acudió a una estética y formas vanguardistas, empleando colores como el rojo, el amarillo o el azul en cajas y diales.
La idea era la de validar un producto sencillo y barato de fabricar como algo aspiracional, o lo que viene siendo hacerse un Rolex
En este punto, la figura del afamado piloto de Ferrari Jacky Icks se torna fundamental. Su sello, era aprobación de calidad. Además se intentaría transmitir que el prestigio de las carreras de F1 podría estar al alcance de todos.
Fijaos que chulada de caja.
La estrategia parecía perfecta. No obstante, el calibre, dio al traste con la misma, y es que, aunque el EB era un calibre muy sencillo y económico de fabricar, el sistema empleado en el escape del movimiento ocasionaba mayor fricción y por tanto mayor desgaste.
El resultado fue que el Easy Rider presentaba una fiabilidad regulera siendo buenos. Ello unido al funcionamiento inusual de los pulsadores del crono contribuyó a que muchos usuarios del mismo se confundieran al accionarlo, pararlo o resetearlo. Por si esto fuera poco, EB no suministraba recambios, sino que directamente cambiaba el movimiento completo. Esta política no gustó demasiado ni a vendedores ni a consumidores. Por ello, el Easy Rider no obtuvo el éxito de ventas que Heuer esperaba.
Investigando pude encontrar que hay tres versiones (cuatro si nos ponemos quisquillosos).
La primera con caja cromada y el nombre del piloto impreso en el dial.
La segunda con cajas de resina de diferentes colores y el nombre de la marca impreso en el dial.
La tercera/cuarta hecha para Sars (vendedor norteamericano) y para la marca relojera Mathey Pivot.
Con esta historia ya sabéis que no podía resisterme a comprarlo, así que sólo quedaba buscar, negociar y pagar. Vamos con las fotos del vendedor (estoy esperando que llegue).
Piezas como esta son la prueba palpable de que no hace falta gastarse cientos de miles de euros para tener algo con historia. Tenedlo presente para vuestra próxima compra (si queréis por supuesto
).
Abrazos.
Para sorpresa de nadie
, os muestro el que es el segundo reloj que he añadido al arrejuntamiento en lo que va de 2026. Tengo pendiente, si las ganas y los niños me lo permiten, hacer uno del LIP que he dejado caer en algún hilo de los diarios. No obstante, y para quién no lo haya visto, es esta cosa (que me encanta por cierto).La pieza que muestro a continuación, representa el esfuerzo de Heuer, recordemos que compró a Leonidas en la década de los sesenta, por ofrecer a un público muy concreto, relojes más asequibles. Para ello se optó por una caja de resina, y el movimiento más económico con la complicación de cronógrafo disponible en el mercado: El EB 8420, fabricado por Ebauches Bettlach. Así, se consiguió reducir el coste en un tercio. Un Heuer en la época tenía un PVP de unos 200 dólares, y este modelo se podía comprar por unos 70.
Nacido en los setenta, el objetivo fue un público muy concreto: los jóvenes. El primer paso sería el de asociar el reloj a ideales como la libertad, modernidad y rebeldía. Para ello, nada mejor que apropiarse del imaginario de la película "Easy Rider", y adoptar su título como nombre del modelo. Para hacer tangible este espíritu transgresor, la marca acudió a una estética y formas vanguardistas, empleando colores como el rojo, el amarillo o el azul en cajas y diales.
La idea era la de validar un producto sencillo y barato de fabricar como algo aspiracional, o lo que viene siendo hacerse un Rolex
En este punto, la figura del afamado piloto de Ferrari Jacky Icks se torna fundamental. Su sello, era aprobación de calidad. Además se intentaría transmitir que el prestigio de las carreras de F1 podría estar al alcance de todos.Fijaos que chulada de caja.
La estrategia parecía perfecta. No obstante, el calibre, dio al traste con la misma, y es que, aunque el EB era un calibre muy sencillo y económico de fabricar, el sistema empleado en el escape del movimiento ocasionaba mayor fricción y por tanto mayor desgaste.
El resultado fue que el Easy Rider presentaba una fiabilidad regulera siendo buenos. Ello unido al funcionamiento inusual de los pulsadores del crono contribuyó a que muchos usuarios del mismo se confundieran al accionarlo, pararlo o resetearlo. Por si esto fuera poco, EB no suministraba recambios, sino que directamente cambiaba el movimiento completo. Esta política no gustó demasiado ni a vendedores ni a consumidores. Por ello, el Easy Rider no obtuvo el éxito de ventas que Heuer esperaba.
Investigando pude encontrar que hay tres versiones (cuatro si nos ponemos quisquillosos).
La primera con caja cromada y el nombre del piloto impreso en el dial.
La segunda con cajas de resina de diferentes colores y el nombre de la marca impreso en el dial.
La tercera/cuarta hecha para Sars (vendedor norteamericano) y para la marca relojera Mathey Pivot.
Con esta historia ya sabéis que no podía resisterme a comprarlo, así que sólo quedaba buscar, negociar y pagar. Vamos con las fotos del vendedor (estoy esperando que llegue).
Piezas como esta son la prueba palpable de que no hace falta gastarse cientos de miles de euros para tener algo con historia. Tenedlo presente para vuestra próxima compra (si queréis por supuesto
).Abrazos.

