Cantabruca
Muchas flores
Sin verificar
El pasado domingo amaneció el típico día de veroño norteño, gris, fresquito, lluvioso... especial para que las Meigas y Anjanas jugueteen a sus anchas 
Andaba yo aligerando de fotos el pc, cuando aparecen fotos de unos relojes que nunca hemos usado, pero que guardamos con mucho cariño, porque fueron de un querido amigo que nos dejó hace unos años...
Inmediatamente fui a ponerme uno... pero estaban sin pasadores
Recordé que hace tiempo se los había puesto a un reloj, tras una larga pelea con los saltarines y escurridizos pasadores...
Tras muchos intentos, puestos los dos únicos dorados que había entre muchos normales
Y así de guapo el Certina que aún recordaba en su muñeca...
No había fotos del calibre y entonces es cuando las brujillas me soplaron un atrevimiento supino
Seré capaz de abrir sin dañar el reloj ni cortarme

Síííí, al primer intento y con una suavidad increíble el reloj estaba abierto


Y dentro un precioso KF 330

Me sentí tan contenta como si fuera Casiná o alguno de los maestros que hacéis esos maravillosos trabajos con los relojes 
En una publicidad de los años cincuenta ...
En la muñeca, con sus generosos 37 mm
Vino con ese daño en la esfera, alguien intentó limpiarla
Gracias si habéis llegado hasta aquí
Y si os ha gustado un poquito mi hazaña, guiada por meigas y anjanas, me sentiré muy contenta 



Andaba yo aligerando de fotos el pc, cuando aparecen fotos de unos relojes que nunca hemos usado, pero que guardamos con mucho cariño, porque fueron de un querido amigo que nos dejó hace unos años...
Inmediatamente fui a ponerme uno... pero estaban sin pasadores
Recordé que hace tiempo se los había puesto a un reloj, tras una larga pelea con los saltarines y escurridizos pasadores... Tras muchos intentos, puestos los dos únicos dorados que había entre muchos normales

Y así de guapo el Certina que aún recordaba en su muñeca...
No había fotos del calibre y entonces es cuando las brujillas me soplaron un atrevimiento supino

Seré capaz de abrir sin dañar el reloj ni cortarme

Síííí, al primer intento y con una suavidad increíble el reloj estaba abierto



Y dentro un precioso KF 330


Me sentí tan contenta como si fuera Casiná o alguno de los maestros que hacéis esos maravillosos trabajos con los relojes 
En una publicidad de los años cincuenta ...
En la muñeca, con sus generosos 37 mm

Vino con ese daño en la esfera, alguien intentó limpiarla

Gracias si habéis llegado hasta aquí
Y si os ha gustado un poquito mi hazaña, guiada por meigas y anjanas, me sentiré muy contenta 



