A mí me gusta utilizar todas las plumas que tengo (no son tantas, me gustaría tener algunas más

), pero utilizo unas u otras, sobretodo, en función del papel en el que voy a escribir; por ejemplo, en papeles infames, la Sailor 1911 al ser F es muy sufrida, la ramificación no es tanta y generalmente no traspasa, en papeles más aptos para el uso con pluma, ya puedo utilizar otras

. Curiosamente la Sheaffer targa es de las que menos puedo usar, porque traspasa en casi todos los papeles independientemente de la tinta que use (Tiene un punto fino maravilloso, tiene un buen flujo sin ser chorrazo pero traspasa, ¿ por qué

? ... es un misterio).
En fin no me enrollo más.
Saludos a tod@s
Hola:
A mi me ha pasado lo mismo con algunos puntos finos, que traspasan más que otros mas gruesos o incluso, mucho más que los itálicos. Yo le echaba la culpa a que los puntos gruesos no raspan ni rompen tanto la fibra del papel e incluso lo prensan ligeramente al deslizarse sobre el mismo, mientras que con los finos, dado que la superficie de contacto es mucho menor, también la presión se concentra en una superficie mucho menor y es más frecuente romper fibras y erosionar la superficie del papel, con lo que la tinta penetra y se expande llegando más fácilmente al otro lado. Opino esto porque en su momento hice una prueba sencilla con dos tipos de papel de calidad, un papel couché y un papel satinado, depositando dos pequeñas gotas de tinta. En una de ellas, aun fresca, pasaba una aguja para rasgar levemente la superficie y en la otra no. Indefectiblemente, la tinta afloraba con más facilidad y prontitud en la primera de ellas y pocas veces o ninguna en la segunda.
¿Qué opinas? ¿Podría valer como explicación?
Respecto al tema del hilo, en otro hilo que también se menciona sobre si usar o no una pluma, en general me decanté por el uso desde el primer momento, salvo algunas excepciones comprensibles que explicaba.
En este caso, la cuestión creo que se centra más en el concepto de "Coleccionismo". Un verdadero coleccionista purista (algo bastante cercano a una patología mental, dicho sin ánimo de ofender, como se deducirá de lo que digo después) no suele tener necesidad de utilizar los objetos que atesora, casi siempre es más bien al contrario. Parece, sin embargo, que la mayoría de nosotros somos coleccionistas prácticos, es decir, que acumulamos lo que podemos con más o menos ansia y dinero, pero lo usamos, lo analizamos y no dudamos en ponerlo a caer de un burro si nos decepciona. Respecto a los favoritismos, claro que también tengo mis favoritas (en plural, resalto) y ese carácter se basa en atributos muy diversos y dispares. Pero lo que confieso que me ocurre es que, precisamente, las que más me gustan son las que menos uso. Las razones son del tipo temor a que se estropeen si se llevan a diario, reparo al desgaste inevitable en el uso normal, terror a perderlas accidentalmente, horror ante la posibilidad de que se averíen y tener que llevarlas a un taller, y otros miedos y excusas por el estilo. Pero las uso, yo, en casa, nunca de pie, si es posible sobre suelo alfombrado, con las manos limpias, en papel bueno y con tintas de confianza.
También es cierto que al principio de cualquier forma de coleccionismo se tiende a la acaparación compulsiva y a los ensueños recurrentes con el objeto deseado. Con el paso del tiempo, llega la prudencia y se reducen las adquisiciones. No obstante, el gusanillo de lo nuevo por probar nos sigue picando y caemos en pecado, inducidos sin remisión por esos diabólicos aquelarres que organizan tan de tarde en tarde y a los que llaman eufemísticamente "Penshows" o por comerciantes desconsiderados que no dudan en poner a nuestro alcance piezas exquisitas que nos llaman como sirenas, sabiendo como saben de nuestras debilidades y descarríos.
En fin, que seguiremos comprando nuevas piezas por si encontramos la estilográfica perfecta, esa que calme nuestra ansia de perfección, que desbanque a nuestras preferidas, que nos deslumbre por su belleza, que sea la única superviente de una serie limitada de dos, o que nos parezca el chollo del siglo con el que poder presumir ante los colegas.
Saludos.