Refloto con excusa de haber vivido hace poco la experiencia correcta de Abba Voyage, con proyecciones, una nueva vertiente.
Yo voy a algunos conciertos tributo. Lo veo como las copias chinas como decían o buscar simplemente hacer negocio, cuando se trata de tributos a artistas que siguen en activo, y ni he ido ni iré a ninguno.
En cambio, cuando por defunción es la única posibilidad "física" de disfrutar de música que te apasiona, en directo, con volumen (sin auriculares), me parecen una gran opción y los disfruto. Con un matiz, la calidad musical de losnintérpretes debe ser buena, más allá de si imitan tambiénnla estética, y aquí ya escasean los ejemplos buenos, buenos.. He visto bazofias y algunos homenajes dignísimos de Led Zeppelin, The Doors, Abba, Janis...
Por ejemplo, en septiembre toca en Madrid uno de los, parece, mejores tributo a Queen. Ni de lejos será Mercury, está claro, pero puede ser una buena tarde.