Follow along with the video below to see how to install our site as a web app on your home screen.
Nota: This feature may not be available in some browsers.
Los dos son correctos para definir a esta parte de la estilográfica. Pero, "plumilla"en tanto se refiere al instrumento en cuestión, es un significado de segundo orden y por demás, poco específico; mientras que aquello que se designa con "plumín"lo es menos. A mí me parece que "plumín" es el término que comprende más características para referirse al conjunto que compone la pluma y la base de una estilográfica; pues "pluma"en la cuarta acepción de la RAE que cita Brigantinus, es la hoja metálica que se incrusta o acopla a esto que - dicho rápido y mal - llamo "base" (a quien me saque del apuro, agradecido de antemano). Incluso "punta"puede funcionar bien como sinónimo de "pluma"en tanto a lo ya referido de la hoja metálica que… etcétera, etcétera; pero también puede llamarse "punta" a la terminación o extremo de la lámina metálica que marca el papel. De hecho, se le dice "punta" - a las de iridio, por mencionar-; igual se clasifica por puntos a la diversidad de grosores y formas de las puntas, como muchos saben de sobra.Que es mas correcto llamarlo/la PLUMIN o PLUMILLA ?
Es masculina/o ? femenina/no ?
... pues "pluma"en la cuarta acepción de la RAE que cita Brigantinus, es la hoja metálica que se incrusta o acopla a esto que - dicho rápido y mal - llamo "base" ...
Me temo que no es cierto. La terminología es variable y las definiciones también, más si son nominales. El lenguaje es fluido y sensible, por suerte. Me parece preciso buscar un criterio o parámetro, pero uniformizar, volver todo una sola forma, un solo término para designar, no lo veo -- por no decir otra cosa. Para ser puntual, si no recuerdo mal, dije que "plumín", pero no dije: "'plumín' y punto"...Gracias pero creo que ahora estamos otra vez al principio.
Gracias, por la aclaratoriaLo que llamas "base" es el "alimentador", una pieza esencial para que la pluma escriba.
. Noto la importancia esencial del alimentador, aunque nunca he desarmado ninguna estilógráfica por completo.PS. El asunto me recuerda el texto de Borgues "El idioma analítico de John Wilkins".

Busca más y verás.Lo siento, busqué el volumen en la Biblioteca de Babel y no me fue posible hallarlo...
![]()
Escriba: le puedo decir que me mata de risa la clasificación de "los animales del emperador". Me hubiera gustado oirlo de niño.Inmenso Borges. Seguro que de este debate haría un relato fantástico![]()

Pues yo he usado el termino plumín para el incorporado en las plumas fuente, y plumilla para las que se usan con soporte adicional, palillero o manguillo
Un saludo
Bueno, yo uso los términos de la misma forma, plumilla con palillero y plumín de la estilográfica. Pero si alguien los usa de otra manera también lo entiendo...
Plumilla ( Cervantinas o no) para las que se adquirían sueltas, eran desechabes y se encastraban en el palillero.
Plumín para las permanentes que forman junto con alimentador y sección un todo. Y que a su vez son parte de las estilográficas.
Lo que diga ya la RAE a no, vale un pimiento y me importa un comino, me temo.

Bueno, yo uso los términos de la misma forma, plumilla con palillero y plumín de la estilográfica. Pero si alguien los usa de otra manera también lo entiendo
En cuanto a la RAE no creo necesario descalificarla. Hacen su trabajo y sugieren, no imponen. Por otro lado lo único que se demuestra, apelando a la RAE es que ambos términos son intercambiables... como así sucede en la práctica.
Nota: hay gente, y no poca, que piensa a la RAE como una clase de organismo oficial con poderes más o menos difusos, pero en todo caso con "poder-de-imposición". Y no es así. La misma RAE lo niega por activa y por pasiva. Sus académicos dicen, a quien quiera oírles, que sólo recogen lo que se habla, y luego de un tiempo le dan carta de ciudadanía en el idioma; pero que en cualquier caso debe tomarse como una sugerencia y nunca como una obligación.
Teniendo en cuenta que el castellano, o español, es hablado por unos 300 millones, el intentar poner un poco de orden no es malo; máxime cuando este orden no es impuesto, sino que está allí, en caso de duda o confusión.