Ventura
VantaBlack
Verificad@ con 2FA
Buenos días amigos,
Siguiendo el otro hilo donde contaba una mala experiencia que tuve con un comercial en casa, en esta ocasión os cuento una anécdota algo más simpática sin dejar de ser curiosa.
Introducción
El año pasado finalizó la obra de nuestra nueva casa y nos pudimos mudar a finales de verano. Entre otras cosas, pensamos en instalar una alarma y, aprovechando una oferta que nos hacía nuestro proveedor de telefonía, concertamos una cita comercial para que nos contaran todo.
Lógicamente es una visita sin compromiso y esa misma semana tenía otras visitas de la competencia, lo típico para comparar las ofertas y decidirte por el que más te conviene.
La Visita
El día D se presentaron dos comerciales en casa, los identificaremos como el novato y el veterano, cada uno con personalidades y actitudes muy diferenciadas y complementarias. El novato correcto y profesional, el veterano relajado y desenvuelto.
Empiezan a revisar la casa para determinar el tipo y cantidad de sistemas de seguridad que necesitamos, llegando a la conclusión de que los sensores de puertas y ventanas debían superar a los que se incluyen en la primera oferta que me hicieron.
Esto supone un incremento en el coste mensual de unos pocos euros por equipo adicional, lo cual me parece lógico y correcto.
Hasta ahí todo iba muy bien. Me pareció muy interesante el producto, lo que se ofrece, las ventajas, el precio... estaba realmente convencido.
La Sorpresa
Hasta que me comunicaron que debido al incremento en el número de sensores no solo debía pagar un incremento mensual con respecto a la oferta, si no que además debía pagar la instalación. La gracia de la oferta inicial es que te ahorras el precio de la instalación de la alarma, unos 400€.
Pagar un poco más al mes para tener todos los sensores lo veo bien, pero de repente invalidar la oferta inicial y comerte un sobrecoste de 400€ me parecía ilógico.
De hecho, no tiene sentido según lo que me explicaron porque yo podría acogerme a la oferta inicial y después pedir más sensores en cualquier momento. Sumando la cantidad correspondiente al mes pero sin instalación.
Una Representación Teatral
Mientras les comentaba esto último me dijeron que no me preocupe, que van a llamar a su jefa para intentar quitarme el coste de la instalación.
En ese momento paso a un segundo plano para asistir como espectador de primera fila a un sainete digno del gran Ramón de la Cruz.
El novato hace una llamada con su teléfono y pone el altavoz para que todos escuchemos la conversación (esto me hizo saltar la alarma, nunca mejor dicho 😂)
- Novato: Buenos días jefa, estamos en la visita del domicilio X y hemos visto que necesita una serie de instalaciones extra. Llamamos para solicitar que se suprima la cuota de instalación.
- Jefa: De ninguna manera, la cuota de instalación solo se deduce si se acoge a la oferta. Ya lo sabéis.
- Novato: ¿Y no podríamos hacerle una reducción? el cliente está muy interesado pero este punto es conflictivo para él.
- Jefa: Bueno... dile que le hacemos un descuento de 100€ en la instalación, pero ni un euro más.
En el momento álgido de la conversación entra en escena el veterano con un tono airado y desafiante.
- Veterano: ¡Ya está bien! ¡Estoy harto de estas historias con la instalación! Se lo vamos a hacer gratis y punto.
- Jefa: Sabes mejor que nadie cómo funciona, esto no es cosa mía.
[Mientras tanto yo estaba así
]
- Veterano: Este chicho es un muy buen cliente y no vamos a perder la venta por esta chorrada. Queréis más ventas pero nos ponéis palos en las ruedas.
- Jefa: Está bien, está bien... quitadle la instalación. Pero tiene que firmar AHORA.
Ambos comerciales se giran hacia mi sonrientes y victoriosos, mientras le agradecen el gesto a la jefa y le cuelgan.
- ¡Lo hemos conseguido! - dice uno alegre.
- Dime tus datos - me espeta el otro diligente.
A lo que yo respondo atónito por el espectáculo - ¿Los datos para qué?
- Para rellenar el contrato, hemos conseguido que te quiten la instalación pero debes firmar ahora.
- Lo siento pero no voy a firmar ahora, esto tengo que comentarlo con mi mujer y tengo otras visitas esta semana. ¿Os puedo llamar la semana que viene?
- No sabemos si en ese momento la oferta seguirá disponible.
Por supuesto no solo estuvo disponible si no que me hicieron una oferta aún mejor, pero ya era tarde.
Conclusión
Entiendo perfectamente que esta medida de presión fue elaborada por algún directivo en la central, y seguro que ha conseguido incrementar la tasa de contratación en la primera visita... pero en mi caso hizo el efecto contrario.
Esa misma semana nos visitó un comercial de otra empresa que nos enseñó un producto muy parecido con unos precios similares pero siempre con sinceridad y normalidad en su discurso. Nada de costes de instalación ni historias.
Incluso nos llegó a decir que para él sería muy importante si pudiésemos firmar en ese momento porque la empresa valora la contratación en la primera visita, debido al coste que supone el desplazamiento, pero que si le llamamos cualquier otro día vuelve sin problemas. Contratamos ese mismo día.
Si alguien ha llegado hasta aquí, gracias por leerme. He intentado que hacer un relato ameno, no sé si lo he conseguido
Saludos!
Siguiendo el otro hilo donde contaba una mala experiencia que tuve con un comercial en casa, en esta ocasión os cuento una anécdota algo más simpática sin dejar de ser curiosa.
Introducción
El año pasado finalizó la obra de nuestra nueva casa y nos pudimos mudar a finales de verano. Entre otras cosas, pensamos en instalar una alarma y, aprovechando una oferta que nos hacía nuestro proveedor de telefonía, concertamos una cita comercial para que nos contaran todo.
Lógicamente es una visita sin compromiso y esa misma semana tenía otras visitas de la competencia, lo típico para comparar las ofertas y decidirte por el que más te conviene.
La Visita
El día D se presentaron dos comerciales en casa, los identificaremos como el novato y el veterano, cada uno con personalidades y actitudes muy diferenciadas y complementarias. El novato correcto y profesional, el veterano relajado y desenvuelto.
Empiezan a revisar la casa para determinar el tipo y cantidad de sistemas de seguridad que necesitamos, llegando a la conclusión de que los sensores de puertas y ventanas debían superar a los que se incluyen en la primera oferta que me hicieron.
Esto supone un incremento en el coste mensual de unos pocos euros por equipo adicional, lo cual me parece lógico y correcto.
Hasta ahí todo iba muy bien. Me pareció muy interesante el producto, lo que se ofrece, las ventajas, el precio... estaba realmente convencido.
La Sorpresa
Hasta que me comunicaron que debido al incremento en el número de sensores no solo debía pagar un incremento mensual con respecto a la oferta, si no que además debía pagar la instalación. La gracia de la oferta inicial es que te ahorras el precio de la instalación de la alarma, unos 400€.
Pagar un poco más al mes para tener todos los sensores lo veo bien, pero de repente invalidar la oferta inicial y comerte un sobrecoste de 400€ me parecía ilógico.
De hecho, no tiene sentido según lo que me explicaron porque yo podría acogerme a la oferta inicial y después pedir más sensores en cualquier momento. Sumando la cantidad correspondiente al mes pero sin instalación.
Una Representación Teatral
Mientras les comentaba esto último me dijeron que no me preocupe, que van a llamar a su jefa para intentar quitarme el coste de la instalación.
En ese momento paso a un segundo plano para asistir como espectador de primera fila a un sainete digno del gran Ramón de la Cruz.
El novato hace una llamada con su teléfono y pone el altavoz para que todos escuchemos la conversación (esto me hizo saltar la alarma, nunca mejor dicho 😂)
- Novato: Buenos días jefa, estamos en la visita del domicilio X y hemos visto que necesita una serie de instalaciones extra. Llamamos para solicitar que se suprima la cuota de instalación.
- Jefa: De ninguna manera, la cuota de instalación solo se deduce si se acoge a la oferta. Ya lo sabéis.
- Novato: ¿Y no podríamos hacerle una reducción? el cliente está muy interesado pero este punto es conflictivo para él.
- Jefa: Bueno... dile que le hacemos un descuento de 100€ en la instalación, pero ni un euro más.
En el momento álgido de la conversación entra en escena el veterano con un tono airado y desafiante.
- Veterano: ¡Ya está bien! ¡Estoy harto de estas historias con la instalación! Se lo vamos a hacer gratis y punto.
- Jefa: Sabes mejor que nadie cómo funciona, esto no es cosa mía.
[Mientras tanto yo estaba así
]- Veterano: Este chicho es un muy buen cliente y no vamos a perder la venta por esta chorrada. Queréis más ventas pero nos ponéis palos en las ruedas.
- Jefa: Está bien, está bien... quitadle la instalación. Pero tiene que firmar AHORA.
Ambos comerciales se giran hacia mi sonrientes y victoriosos, mientras le agradecen el gesto a la jefa y le cuelgan.
- ¡Lo hemos conseguido! - dice uno alegre.
- Dime tus datos - me espeta el otro diligente.
A lo que yo respondo atónito por el espectáculo - ¿Los datos para qué?
- Para rellenar el contrato, hemos conseguido que te quiten la instalación pero debes firmar ahora.
- Lo siento pero no voy a firmar ahora, esto tengo que comentarlo con mi mujer y tengo otras visitas esta semana. ¿Os puedo llamar la semana que viene?
- No sabemos si en ese momento la oferta seguirá disponible.
Por supuesto no solo estuvo disponible si no que me hicieron una oferta aún mejor, pero ya era tarde.
Conclusión
Entiendo perfectamente que esta medida de presión fue elaborada por algún directivo en la central, y seguro que ha conseguido incrementar la tasa de contratación en la primera visita... pero en mi caso hizo el efecto contrario.
Esa misma semana nos visitó un comercial de otra empresa que nos enseñó un producto muy parecido con unos precios similares pero siempre con sinceridad y normalidad en su discurso. Nada de costes de instalación ni historias.
Incluso nos llegó a decir que para él sería muy importante si pudiésemos firmar en ese momento porque la empresa valora la contratación en la primera visita, debido al coste que supone el desplazamiento, pero que si le llamamos cualquier otro día vuelve sin problemas. Contratamos ese mismo día.
Si alguien ha llegado hasta aquí, gracias por leerme. He intentado que hacer un relato ameno, no sé si lo he conseguido

Saludos!
