No creas. Es la primera vez que lo hacía, pero si todo va bien -y no tiene por qué ir de otra manera- es relativamente fácil. No hay nada muy delicado. Solo hay que quitar las tapas, retirar las juntas de caucho, quitar las coronas -mucho más fácil que en los Seiko, porque el botón es mucho más obvio-, sacar todas la tripas -no hay nada que desatornillar, pues la bata y el movimiento están unidos entre sí, pero solamente colocados en el interior de la caja- y deshacer el proceso. Solo ser cuidadoso, no tocar cosas con las manos desnudas y lubricar las juntas al volver a ponerlas. Lleva más tiempo, pero no es más difícil que cambiar un bisel. De hecho, lo normal es que se resista más el alambrito del bisel que esta operación.