
Narses84
Milpostista
Verificad@ con 2FA
Hola compañeros:
Estoy de racha, porque no dejo de presentar relojitos, últimamente todos de Seiko. Me ha dado fuerte, muy fuerte, la etapa Seiko. Estoy en ese momento en el que, si me preguntas por la mejor marca relojera de todos los tiempos, te suelto “Seiko”, te lo argumento… ¡y me lo creo! 😀 Imagino que algún día se me pasará… digo yo.
Hoy os presento un relojito vintage que, aunque no es un Seiko “a secas”, pertenece a la cima relojera de la marca: Credor, la alta relojería de Seiko. Sinceramente, este modelo que os traigo no es exactamente lo que yo entiendo por “alta relojería”, aunque sí es un reloj muy bien terminado.
Vamos al lío: Credor 7771-5030.
Os voy a hacer hasta el “unboxing”, porque esta unidad conserva caja, papeles… ¡y hasta la garantía!
Esta unidad mantiene la garantía sellada. Gracias a la IA, he podido saber que el reloj fue vendido el 4 de septiembre de 1991 en la tienda principal de Mitsukoshi, muy posiblemente en Nihonbashi (Tokio), una prestigiosa cadena de grandes almacenes japoneses. De hecho, también sé que el vendedor fue el señor Fujii Koichi. Total, que vaya vueltas que ha dado este reloj para acabar llegando a Sevilla… que no es mal sitio, porque ya se sabe: “En Sevilla, con no pecar es suficiente”.
Vamos al lío
El reloj monta un movimiento de cuarzo calibre 7771 . La estética tipo tank está pensada como reloj pequeño y elegante. Mezcla de elementos plateados y dorados en la caja y en sus agujas tipo espada.
La Esfera presenta un bonito estriado de líneas paralelas coronado por el emblema de Credor en relieve.
El reloj es ultraplano (4 mm) y mide 27,5 mm de ancho (sin incluir la corona) por 35 mm de largo. El ancho entre asas es de 18 mm; cada vez me fijo más en este detalle para aprovechar correas, ya que detesto las medidas impares por lo difícil que es encontrar opciones.
Mención especial para la corona, que luce un bonito cabujón o espinela de ónix.
En resumen, para mí es un reloj de vestir muy elegante y discreto, que hace suya la máxima de “menos es más”.
Espero que os haya gustado y, como siempre, gracias por pasaros. Ya sabéis: si os apetece, os leo en comentarios. 😉
Saludos 👋.
Estoy de racha, porque no dejo de presentar relojitos, últimamente todos de Seiko. Me ha dado fuerte, muy fuerte, la etapa Seiko. Estoy en ese momento en el que, si me preguntas por la mejor marca relojera de todos los tiempos, te suelto “Seiko”, te lo argumento… ¡y me lo creo! 😀 Imagino que algún día se me pasará… digo yo.
Hoy os presento un relojito vintage que, aunque no es un Seiko “a secas”, pertenece a la cima relojera de la marca: Credor, la alta relojería de Seiko. Sinceramente, este modelo que os traigo no es exactamente lo que yo entiendo por “alta relojería”, aunque sí es un reloj muy bien terminado.
Vamos al lío: Credor 7771-5030.
Os voy a hacer hasta el “unboxing”, porque esta unidad conserva caja, papeles… ¡y hasta la garantía!
Esta unidad mantiene la garantía sellada. Gracias a la IA, he podido saber que el reloj fue vendido el 4 de septiembre de 1991 en la tienda principal de Mitsukoshi, muy posiblemente en Nihonbashi (Tokio), una prestigiosa cadena de grandes almacenes japoneses. De hecho, también sé que el vendedor fue el señor Fujii Koichi. Total, que vaya vueltas que ha dado este reloj para acabar llegando a Sevilla… que no es mal sitio, porque ya se sabe: “En Sevilla, con no pecar es suficiente”.
Vamos al lío
El reloj monta un movimiento de cuarzo calibre 7771 . La estética tipo tank está pensada como reloj pequeño y elegante. Mezcla de elementos plateados y dorados en la caja y en sus agujas tipo espada.
La Esfera presenta un bonito estriado de líneas paralelas coronado por el emblema de Credor en relieve.
El reloj es ultraplano (4 mm) y mide 27,5 mm de ancho (sin incluir la corona) por 35 mm de largo. El ancho entre asas es de 18 mm; cada vez me fijo más en este detalle para aprovechar correas, ya que detesto las medidas impares por lo difícil que es encontrar opciones.
Mención especial para la corona, que luce un bonito cabujón o espinela de ónix.
En resumen, para mí es un reloj de vestir muy elegante y discreto, que hace suya la máxima de “menos es más”.
Espero que os haya gustado y, como siempre, gracias por pasaros. Ya sabéis: si os apetece, os leo en comentarios. 😉
Saludos 👋.