Goldoff
Administrador de RE
Tripulación
Verificad@ con 2FA
Venimos de aquí:
Nostalgias aparte, el pasado mes de noviembre se cumplía la primera década de existencia de Czapek y la marca lo celebró presentando el Time Jumper, animado por el que es ya el décimo calibre interno dentro de una caja que es cualquier cosa menos convencional decorada con una nueva interpretación del guilloché tradicional.
El reloj, una reinterpretación moderna de los relojes de bolsillo creados por François Czapek en el siglo XIX, está centrado en una complicación de hora saltante que permite visualizar las 24 horas en dos discos (un elemento inédito con un mecanismo pendiente de patente) y se complementa con un anillo de minutos periférico. En la tapa de semisaboneta, un nuevo motivo de guilloché tridimensional crea la ilusión óptica de un agujero negro, mientras que su horizonte de sucesos adopta la forma de una lupa en el centro que deja a la vista la complicación calada. Si se abre la tapa, se descubre el movimiento completo bajo un cristal de zafiro:
La cosa no termina aquí. En una estrategia que ya habíamos visto en una marca más modesta -Oris- el calibre 10 se ha diseñado como la base de una serie de movimientos que albergarán una gran variedad de complicaciones. En honor al auténtico espíritu de la alta relojería, cada evolución del Calibre 10 será completamente rediseñada y reestructurada de forma que cada complicación quede totalmente integrada: una filosofía totalmente distinta de la práctica de añadir funciones modulares a una base sencilla, un enfoque habitual en la relojería movido por una voluntad de optimización comercial o industrial. Además de asegurar que cada futura iteración del calibre sea estéticamente inconfundible, este enfoque mejora la eficiencia mecánica, ya que el apilamiento convencional de módulos suele aumentar la fricción, lo que a su vez reduce tanto la reserva de marcha como la precisión.
El Calibre 10.1, representante de otra etapa de la evolución técnica de Czapek, fue no solo diseñado, concebido y ensamblado de forma interna, sino también mecanizado en un 75 % dentro de la Casa. Aun así, esto no debe interpretarse como que Czapek aspire a la integración vertical completa: el principio del établissage es un valor fundamental que siempre defenderá. No obstante, unas mayores capacidades internas permiten agilidad y libertad: la habilidad de producir elementos internamente, al tiempo que se elige y se colabora con los mejores socios especialistas dentro de cualquier campo. Nota personal: una forma inteligente de desembarazarse de la "exigencia de fabricar el propio aceite" para ser considerado manufactura.
En cuanto a la caja, el diseño tuvo como punto de partida el indicador de hora saltante, el cual determinó la forma y el estilo de los minutos. Estos debían visualizarse dentro de una ventanilla: de ahí surgió la idea del reloj de semisaboneta, lo que a su vez creó un lienzo ideal para el guilloché. Con la tapa cerrada, toda la atención se centra en la indicación de la hora, situada bajo la lupa en forma de burbuja en el centro de la caja, que se sitúa directamente sobre el cristal de la esfera. Con la tapa abierta, el mecanismo y las complicaciones quedan plenamente expuestos.
Czapek solo producirá 180 unidades de movimientos Calibre 10.1, para celebrar el 180.º aniversario de la fundación original de la Casa en Ginebra en 1845. El Time Jumper será lanzado en una edición limitada de 100 unidades fabricadas en acero inoxidable y 30 unidades fabricadas en oro 3N de 18 quilates. El resto de los calibres, que se usarán para proyectos especiales —entre ellos, una asignación de 10 unidades personalizadas—, pueden encargarse inmediatamente contactando con la boutique Czapek.
El precio de la versión en acero es de 42.000 CHF más impuestos. El de la versión de oro, 64.000 CHF, igualmente antes de impuestos.
Ojo que se viene tocho, pero pienso sinceramente que la marca lo merece
Czapek & Cie no es simplemente una marca de relojes; es un fenómeno en la alta relojería contemporánea. Su resurgimiento en 2015 marcó el renacimiento de un nombre histórico del siglo XIX, pero imbuido de un espíritu decididamente moderno y yo diría que disruptivo: recuerdo perfectamente cuando su CEO Xavier de Roquemaurel se presentó en RE… para llevarse críticas tipo “a dónde vas con esos precios si no te conoce nadie”. En fin. En menos de una década, ha ejecutado una transición magistral de...
Czapek & Cie no es simplemente una marca de relojes; es un fenómeno en la alta relojería contemporánea. Su resurgimiento en 2015 marcó el renacimiento de un nombre histórico del siglo XIX, pero imbuido de un espíritu decididamente moderno y yo diría que disruptivo: recuerdo perfectamente cuando su CEO Xavier de Roquemaurel se presentó en RE… para llevarse críticas tipo “a dónde vas con esos precios si no te conoce nadie”. En fin. En menos de una década, ha ejecutado una transición magistral de...
- Goldoff
- Respuestas: 16
- Foro: Alta Relojería
Nostalgias aparte, el pasado mes de noviembre se cumplía la primera década de existencia de Czapek y la marca lo celebró presentando el Time Jumper, animado por el que es ya el décimo calibre interno dentro de una caja que es cualquier cosa menos convencional decorada con una nueva interpretación del guilloché tradicional.
El reloj, una reinterpretación moderna de los relojes de bolsillo creados por François Czapek en el siglo XIX, está centrado en una complicación de hora saltante que permite visualizar las 24 horas en dos discos (un elemento inédito con un mecanismo pendiente de patente) y se complementa con un anillo de minutos periférico. En la tapa de semisaboneta, un nuevo motivo de guilloché tridimensional crea la ilusión óptica de un agujero negro, mientras que su horizonte de sucesos adopta la forma de una lupa en el centro que deja a la vista la complicación calada. Si se abre la tapa, se descubre el movimiento completo bajo un cristal de zafiro:
La cosa no termina aquí. En una estrategia que ya habíamos visto en una marca más modesta -Oris- el calibre 10 se ha diseñado como la base de una serie de movimientos que albergarán una gran variedad de complicaciones. En honor al auténtico espíritu de la alta relojería, cada evolución del Calibre 10 será completamente rediseñada y reestructurada de forma que cada complicación quede totalmente integrada: una filosofía totalmente distinta de la práctica de añadir funciones modulares a una base sencilla, un enfoque habitual en la relojería movido por una voluntad de optimización comercial o industrial. Además de asegurar que cada futura iteración del calibre sea estéticamente inconfundible, este enfoque mejora la eficiencia mecánica, ya que el apilamiento convencional de módulos suele aumentar la fricción, lo que a su vez reduce tanto la reserva de marcha como la precisión.
El Calibre 10.1, representante de otra etapa de la evolución técnica de Czapek, fue no solo diseñado, concebido y ensamblado de forma interna, sino también mecanizado en un 75 % dentro de la Casa. Aun así, esto no debe interpretarse como que Czapek aspire a la integración vertical completa: el principio del établissage es un valor fundamental que siempre defenderá. No obstante, unas mayores capacidades internas permiten agilidad y libertad: la habilidad de producir elementos internamente, al tiempo que se elige y se colabora con los mejores socios especialistas dentro de cualquier campo. Nota personal: una forma inteligente de desembarazarse de la "exigencia de fabricar el propio aceite" para ser considerado manufactura.
En cuanto a la caja, el diseño tuvo como punto de partida el indicador de hora saltante, el cual determinó la forma y el estilo de los minutos. Estos debían visualizarse dentro de una ventanilla: de ahí surgió la idea del reloj de semisaboneta, lo que a su vez creó un lienzo ideal para el guilloché. Con la tapa cerrada, toda la atención se centra en la indicación de la hora, situada bajo la lupa en forma de burbuja en el centro de la caja, que se sitúa directamente sobre el cristal de la esfera. Con la tapa abierta, el mecanismo y las complicaciones quedan plenamente expuestos.
Czapek solo producirá 180 unidades de movimientos Calibre 10.1, para celebrar el 180.º aniversario de la fundación original de la Casa en Ginebra en 1845. El Time Jumper será lanzado en una edición limitada de 100 unidades fabricadas en acero inoxidable y 30 unidades fabricadas en oro 3N de 18 quilates. El resto de los calibres, que se usarán para proyectos especiales —entre ellos, una asignación de 10 unidades personalizadas—, pueden encargarse inmediatamente contactando con la boutique Czapek.
El precio de la versión en acero es de 42.000 CHF más impuestos. El de la versión de oro, 64.000 CHF, igualmente antes de impuestos.
